miércoles, 8 de febrero de 2017

Animalitos en tortuguero

Como he dicho en un post anterior, Tortuguero es un espectáculo natural. Una parte de eso es por la fauna: aves, reptiles, mamíferos... en fin, animales de todo tipo a los que uno se puede acercar relativamente bien. No tiene nada que ver ver un mono en un zoo con verlo saltar por los árboles en su medio natural; ver un caimán flotar como un tronco en el río con los ojos a ras de agua; ver una iguana tomar el sol en una rama; ver, ver, ver...

Yo lo pasé genial ese día, primero con la excursión en canoa, luego con el paseo por el parque natural y por último con la caminata nocturna en busca de tortugas desovando. No busques fotos de eso, porque no las hay. No se les pueden hacer fotos con flash, y sin flash en una noche sin luna... pues eso.

Por aquí abajo vas a ver muchas fotos de aves, alguna de perezosos, uno de ellos una hembra cargando con su cría. Verás un caimán buscando aperitivo; una mamá mono formando un puente entre árboles para que su cría pase de uno a otro; una iguana tomando el sol; una serpiente muy venenosa (cuanto más llamativo el color, más venenoso el bicho en general); una maravillosa rana verde de ojos rojos que tuve en la mano a la que sólo pude fotografiar con el móvil. Peor la mejor de todas es la última: una de las muchas tortuguitas recién eclosionadas que vimos correr desde el huevo hasta el mar. Ese fue uno de los momentos más bonitos de viaje sin duda. Nos mojamos hasta el alma con el chaparrón que caía, pero no nos movimos un metro viendo a las tortugas salir una detrás de otra, desde el sitio de la puesta hasta la orilla, y meterse en el mar. Sólo una de cada cien llegará a procrear en su momento, pero vamos, las ganas de vivir se les veían a todas.

A ver si alguna foto te gusta.





















Todas las fotos (menos una) Olympus E-PL7 con varios objetivos. Tomadas en Tortuguero, el 11/11/2016


martes, 7 de febrero de 2017

Un día en Tortuguero

Tortuguero es uno de los sitios imprescindibles que hay que visitar en Costa Rica. Aparte del propio hecho de tener la posibilidad de ver tortugas desovar, y ver las crías salir del cascarón y correr hasta el mar por la playa (ambas cosas las vimos), la excursión por los canales es increíble, y la excursión a pie por el parque natural vale totalmente la pena.

Yo iba con cierta prevención por aquello de que parece obligatorio ir, pero vamos, una vez allí te das cuenta de que está completamente justificado. Llegar a Tortuguero es un poco odisea. Las carreteras son de dos tipos: o están en buen estado y soportan un tráfico enorme tanto de coches como de camiones de gran tonelaje, o son patatales. En este caso, visitar Tortuguero implica hacer muchos kilómetros de carretera principal colapsada y luego unas decenas de kilómetros más de pista de tierra llena de agujeros, bueno, de socavones, y eso para llegar al embarcadero donde haces el último tramo de la ruta en una pinaza fluvial. Ese último tramo es espectacular, una hora de ruta por un río en el que te das cuenta de que te has trasladado a otro sitio: a una selva tropical en su mayor parte casi impenetrable. Hay una alternativa, que es ir en avión. Puedes coger un pequeño turbohélice que hace la ruta desde San José y otros sitios y no es excesivamente caro. Yo seguramente me lo plantearía en otra ocasión.

El parque natural de Tortuguero es una vez y media Ibiza (la isla, no la ciudad) en superficie, y se puede visitar sólo una ínfima parte. En Costa Rica eso lo tienen claro, preparan una parte del parque para nosotros, los guiris, y conservan para la fauna local enormes extensiones donde sólo se puede ir si uno es investigador o de la zona. Oye, qué quieres que te diga, yo tuve bastante con esas pequeñas rutas marcadas.

El pueblo en sí no es nada más que una calle con casas bajas a los lados, algunos negocios, una decena de sitios donde comer o cenar o tomar algo y unos cuantos hoteles, que son realmente casas grandes con patio con algunas habitaciones. No me quejaré del hotel donde estuvimos nosotros. Nos atendieron genial y aunque la habitación era espartana tampoco buscábamos nada más lujoso. Íbamos allí buscando naturaleza, no sábanas de raso, la verdad. Hay algunos lodges que están en la orilla del río fuera del pueblo, pero son muchísimo más caros y además para moverse de ellos al pueblo hace falta un taxi acuático.

Contratamos un guía con el que estuvimos un día casi completo, desde las seis de la mañana, cuando quedamos para hacer la excursión por el canal hasta casi la una cuando la tortuga terminó de desovar y volvió al mar. El guía estupendo también. Un acierto total, aunque hay que reconocer que dado que nosotros fuimos justo al final de su temporada de tortugas (de hecho salimos la última noche que se hizo excursión y aún así tuvimos suerte), estábamos prácticamente solos, y eso siempre ayuda a que todo sea mejor. En resumen, tuvimos casi un guía privado.

Bueno. Fin del rollo. Os dejo unas cuantas fotos. Por cierto. ¿Dónde están los animales que vimos? Bueno, eso da para otro post.





















Todas las fotos tomadas en Tortuguero, Costa Rica, el 11 de noviembre de 2016 con una Olympus E-PL7 y varios objetivos.

jueves, 2 de febrero de 2017

El efecto del vaho en un objetivo. Tortuguero.

Tengo una cámara de tipo 'rugged', es decir, que está preparada para sumergirse, llevarse golpes, funcionar con mucho frío, etc., etc. La cámara es una Olympus TG3, y no me puedo quejar de cómo funciona.

La cosa es que en el viaje a Costa Rica le entró humedad de algún modo. Supongo que mientras le cambiaba la batería le entró una gota de agua, o algo así. La humedad se condensó en el objetivo, por dentro, y estropeó  muchas fotos de las que hice. Pero en algunos casos el efecto que ocasionan es gracioso, una especie de desenfoque selectivo, parecido a lo que hice una vez queriendo (el famoso efecto flou), pero esta vez sin querer.

La humedad en la cámara es un problema serio en la selva tropical, y hay que tener cuidado. En la época en la que estuvimos en Costa Rica hay dos chaparrones con los que uno casi puede contar: el de las tres y media de la tarde y el de las once de la noche. A veces más. En Tortuguero además, el agua está por todos lados: en la playa, en los canales, .... Los ponchos son imprescindibles y, la verdad, una cámara estanca casi también.

En fin. Algunas fotos un poco raras que no tienen ningún efecto adicional 'puesto' más allá de los habituales ajustes de niveles que hago. Ni capas, ni desenfoques artificiales ni nada de eso. Lo que sale de la cámara en un 99%. He respetado el formato panorámico (16:9) nativo en esta cámara, que no está mal del todo.

Todas las fotos están tomadas en un día en Tortugero, una visita imprescindible en un país espectacular. Ah, sí vimos tortugas, tanto  poniendo huevos como recién eclosionadas corriendo por la playa hacia el mar, pero eso es otra historia.

A ver si te gusta alguna de las fotos tomadas con el objetivo empañado.











Todas las fotos tomadas con una Olympus TG3 en Tortuguero, Costa Rica, el pasado 11 de noviembre de 2016

viernes, 20 de enero de 2017

Marrakechíes en Marrakech

Día de fin de año en Marrakech. Unas cuantas fotos de marrakechíes (o eso me parecieron a mi) haciendo sus cosas: la compradora mira, el vendedor vende; unas jóvenes tontean, algún viejo espera; el herrero forja, el arriero acarrea... cada cual lo suyo. Ah, ¡hay ninjas!

Esta es una ciudad de colores intensos, sabores intensos y olores intensos. Quizá por eso me ha gustado procesarlas en blanco y negro.

Si quieres puedes pulsar en las fotos para hacerlas más grandes. A ver si alguna te gusta.



 














Todas las fotos tomadas el 31.12.16 en Marrackech, con la Olympus E-PL7 - Zuiko 14-44 f/3.5-5.6 pancake