sábado, 10 de enero de 2009

The state of the art. Iain M Banks

Este es un libro de relatos cortos y cuentos. No lo voy a comentar. Me voy a concentrar en la novela corta del mismo nombre que está en el libro.

Además esto es una relectura. Este libro lo había leído en el ordenador hace tiempo. De hecho he leído TODOS los libros de ciencia ficción de Iain M Banks. Es uno mis autores favoritos.
En un viaje vi el libro y no resistí la tentación de comprarlo, junto con una antología de cuentos de Clarke que tengo en "pendientes".

No todos los libros de Banks me han gustado. De hecho un par de ellos me parecen decepcionantes, pero los buenos son muy buenos, y creo que siempre vale la pena leer lo que publica. La probabilidad de acertar es alta. Además, tengo la impresión de que sus libros son mejores conforme pasa el tiempo. De sus tres últimos libros de CF, dos me parecen muy buenos ("The algebraist" y "Matter"), y uno me parece una obra maestra ("Look to windward", recientemente publicado en español como "A barlovento").

Al tema. "The state of the art", algo así como "tecnología punta", relata un primer contacto desde el otro lado. Una civilización avanzada más allá de lo comprensible, la Cultura, envía una de sus Unidades Generales de Contacto a la Tierra, para evaluar si estamos o no preparados para ser contactados públicamente e invitados a entrar en su esfera de influencia. Para tomar una decisión, además de registrar y analizar toda la información visual, impresa, musical, etc. de la Tierra, envía a sus agentes perfectamente caracterizados como humanos a vivir entre nosotros durante un periodo de tiempo. La acción se desarrolla en la segunda mitad de los años 70 del siglo XX.

Los protagonistas son la propia nave, la "Arbitrary", que está dotada de intelecto propio, es un ciudadano más de la Cultura y la responsable de la operación en general, y tres agentes de contacto, dos de los cuales operan en la Tierra y uno permanece en la nave.

El relato se articula entorno a dos situaciones: uno de los agentes decide renunciar a la Cultura y permanecer en la Tierra, mientras que otro propone adoptar una solución definitiva que libre al universo de la mediocridad de nuestro planeta.

Más allá de la trama, el relato es apasionante por la capacidad que el autor tiene de presentarnos una visión exterior de humanidad. La belleza y la grandeza de la raza humana por un lado, y su otra cara en forma de horror, crueldad, desigualdad y miseria.

Uno de los personajes está dispuesto a renunciar a su cuasiinmortalidad para compartir con nosotros una vida 'viva', abandonando la 'eterna adolescencia' sin responsabilidad ni compromiso que representa la Cultura. Por contra otro, horrorizado por lo que ve en la Tierra, piensa que no tenemos solución.

En las escasas 100 páginas del relato se tratan conceptos como el libre albedrío, la moralidad en la toma decisiones, la frustración que genera la duda, y otros muchos que le dan una profundidad al texto raramente presente en narrativa fantástica.

Teniendo capacidad para intervenir y arreglar nuestros problemas llevándonos a una presunta edad de oro, ¿es moramente aceptable hacerlo quitándonos la posibilidad de conseguirlo por nosotros mismos? ¿Es justo imponer una solución externa? ¿Es correcto intervenir? La nave duda:

La nave habló finalmente, con un rastro de lo que podría ser frustración en su voz:
-Soy el ser más inteligente en cien años luz a la redonda, por un factor de al menos un millón, pero ni siquiera soy capaz de predecir dónde acabará una bola de billar tras más de seis colisiones.

Si sumamos la calidad como narrador del autor, que combina el humor con la reflexión, y que desarrolla unos personajes muy estructurados y sólidos, nos encontramos con un pequeño tesoro en las manos.

No puedo evitar mencionar el fantástico discurso que uno de los personajes hace cuando propone adoptar una solución definitiva para la Tierra. Todo ese capítulo es genial, y el dicurso en concreto insuperable. Pocas veces he disfrutado tanto leyendo como con esas diez páginas. La visión crítica que presenta sobre la especie humana y sus presuntos logros es descarnada y demoledora, pero el estilo es divertido y la situación en su conjunto es casi cómica.

¿Recomendable?
Sin duda. Ni siquiera hace falta que te guste la ciencia ficción para que te guste el relato. Puedes aproximarte a él como a una especie de ensayo crítico.

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The state of the art, Iain M Banks, Orbit. Idioma inglés. La novela comentada ocupa 102 páginas de total de 216. 7,99 libras. Ciencia ficción.

2 comentarios :

Nono dijo...

Desde que cayó en mis manos "Pensad en Flebas" a primeros de los noventa, en su edición de Martinez Roca", no he dejado nunca la ocasión de leer todo lo que ha publicado Iain M. Banks.
En la actualidad, junto a Ursula K. Leguin, son mi escritores de ciencia-ficción favoritos.
¿Tienes idea de cuándo se publicará en castellano Matter, su última novela ambientada en el universo de La Cultura?

Saludos.

AMJ dijo...

Ni idea, pero seguro que la compraré. me imagino que al ritmo que van publicando libros de Banks, y teniendo en cuenta que los únicos que no han publicado todavía son justo 'The algebraist' y 'Matter' caerán pronto.

Yo he leído ambos en inglés, y son recomendables. El algebrista no se desarrolla en 'la cultura' pero tanto el estilo como el enfoque es puro Banks. No como el pestiño que en castellano han traducido como 'el artefakto' que para mi es simplemente una broma de Banks. Sin más.

Matter, además de darle una vuelta más a la capacidad de Banks de crear ideas, mundos y civilizaciones, vuelve a enfrentar a los protagonistas con dilemas morales y éticos como los que salpican 'Look to windward' -'a barlovento' en castellano- que es para mi su mejor libro.

Un saludo, Nono!!!

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