lunes, 16 de febrero de 2009

El antropólogo inocente. Nigel Barley

En los años setenta del siglo XX, un antropólogo recién doctorado decide realizar un trabajo de campo en una remota región montañosa de Camerún, estudiando a una tribu casi desconocida. Los dowayos nada menos.

¿Qué hace un educado inglés en una choza de barro bebiendo cerveza de mijo y comiendo todo tipo de ..... cosas? ¿Cómo se comunica en un idioma del que no hay diccionarios, manuales...? y sobre todo ¿conseguirá sobrevivir a la administración postcolonial camerunesa?

Es una lectura amena y diferente. Nos traslada a un lugar que no se sabe muy bien si es más remoto en el tiempo o en el espacio. 

El tiempo discurre a su ritmo y se mide por cosechas, y no por horas;  el poder lo tienen el 'brujo de la lluvia', armado de sus piedras mágicas y el sous-préfet del pueblo que es lo más parecido a Dios en la tierra. No es un libro científico ni de viajes. Es un diario y un anecdotario. A veces hace reír y reír bien. 

La colisión de los dos mundos se muestra de modo amable. El autor no cae en el neoromanticismo  de mostrar a los indígenas como bellas e inocentes personas que viven en comunión y equilibro con la naturaleza y que son un modelo ideal, sino más bien lo contrario: es realista y descarnado. 

Un ejemplo que me impresionó antes incluso de vistar el país de los Dowayos fue una exposición de objetos de los indios pieles rojas. En ella se exhibía una canoa de madera y nos informaban de que 'las canoas de madera funcionan en armonía con el entorno y no son contaminantes'; junto a ella había una fotografía del proceso de construcción en la que aparecían los indios quemando grandes extensiones de bosque para obtener la madera adecuada, y dejando que se pudriera el resto.
página 122

Sufre de inadaptación y añora los pequeños placeres cotidianos que están tan alejados de su realidad. En un momento dado cae enfermo y esto le hace conocer la peor parte del país:

Pasé por el hospital a recoger los resultados del análisis de sangre. El primero me informaba de que padecía de 'muestra extraviada'; el segundo diagnosticaba ' falta reactivo para la prueba'.
página 151

El autor nos hace acompañarle en sus éxitos, fracasos, enfermedades, accidentes, aventuras y malentendidos. Los protagonistas son a veces entrañables y a veces odiosos, y la descripción de  su actividad científica desmitificadora. 

El libro destila un cierto chauvinismo, tanto hacia los africanos como hacia la potencia colonial. Pero su némesis es la administración. No voy a reproducir ningún párrafo para no fastidiar al posible lector. En cualquier caso son sabrosos.

¿Recomendable?
Si. Un libro diferente.

Si te interesan los temas relacionados con la antropología, no te puedes perder los libros de Marvin Harris. De entre todos, destacaría: 'Vacas, cerdos, guerras y brujas' y 'Caníbales y reyes'

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El antropólogo inocente, Nigel Barley, crónicas ANAGRAMA. 234 páginas. 15,00 €

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