jueves, 2 de julio de 2009

Olympo II, La caida. Dan Simmons

No me voy a extender mucho en el comentario de este libro, porque ya le dediqué bastantes líneas a la primera parte en una entrada anterior. Eso sí, éste es el último de lo que en España se ha publicado como tetralogía.

El autor nos arrastra a un desenlace difícil en una obra que tiene quizá demasiados ángulos. Es imposible no reconocer la capacidad fabuladora del autor, que se atreve tanto con los Dioses del Olimpo y con los del Parnaso. Hay que ser descarado para jugar con Homero, Shakespeare y Proust A LA VEZ.

Sobre el libro. El sistema solar está en peligro. Los posthumanos se han transformado en Dioses por obra de Sycorax y Próspero... aparecidos nadie sabe de dónde, o más bien, nadie sabe de qué cabeza. Sus monstruos Calibán y Setebos siembran el terror. Por otra parte, Argivos y troyanos reemprenden la lucha, que sólo cesará cuando un monumental terremoto provocado por Poseidón temine con las murallas de Troya. La guerra civil entre los Dioses continua. Atenea contra Apolo, cada cual con sus aliados. Zeus, desaparecido y reaparecido encuentra, finalmente, la horma de su zapato. Se intuye que el Dios triunfante finalmente será Hefesto... el discreto constructor, el único que entiende la tecnología que les dota de su poder. Los Moravecs biomecánicos intentan salvar los restos. Mientras tanto un moderno Prometeo consigue entregar a los humanos supervivientes el don del conocimiento, que les ayudará a sobrevivir. Y Odiseo, Ulises, Nadie se reencuentra con una de sus némesis homéricas, y su historia de amor se consuma. Y la bella durmiente. Perrault no podía quedar al margen, aunque hayamos mmmmm digamos que adaptado el tradicional beso a algo más... a ver cómo lo digo... propio de Luca Damiano, digamos.

¿Y todo esto para qué? Pues no lo entiendo. Mi única interpretación de la motivación del autor es realizar un homenaje pirotécnico al poder creador de la mente humana y de la literatura. Para esto utiliza determinados clásicos, hace interactuar a sus personajes, extiende sus vidas más allá de las páginas originales que los vieron nacer y los traslada aquí y allá descontextualizando y recontextualizando. El argumento básico, la razón, de la coexistencia de tantos personajes revividos me parece paupérrimo, y probablemente hubiera sido mejor simplemente ignorarlo, dejarlo a la imaginación del lector.

Orphu, el moravec apasionado de Proust y Joyce se podía haber ahorrado su 'sé porqué está pasando todo esto'. Eso de el 'frente de la función de onda del genio humanocolapsa en la creación de un Universo observable' y tal... ¿Hacía falta esa explicación pseudo-cuántica? Como algo - poco- sé de eso, me parece que no. Además, no me parece que la ficción especulativa precise de argumentos científicos o pseudocientíficos que la apoyen. Esto no era ciencia ficción dura. Era una novela de fantasía. No me asusto al leer TROLL ni ORCO, cuanto menos al ver a Aquiles llevar en Brazos a Pentesilea a una cámara de renacimiento. Igual no necesito saber porqué.

En resumen. Si le quito al libro el componente paracientífico, y quizá quinientas páginas a la tetralogía - que son dos mil páginas en total, que se dice pronto- me queda una novela fantástica muy maja, entretenida y divertida. Sin más. No es un prodigio como Hyperion.

¿Recomendable? Con muchas dudas. No para el 99% de las personas. Sólo para aquellos muy aficionados al autor. Como yo lo soy... entro, y aún así no me ha parecido una gran obra.

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Dan Simmons. Olimpo II, la caída. Ed. ZETA / nova. 400 pág. 10,00 €

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