sábado, 12 de diciembre de 2009

Derechos de autor frente a copia. Átomos frente a Bits.

Estamos en medio de una polémica brutal sobre los derechos que genera la propiedad intelectual, las copias y la distribución de obras usando la tecnología, especialmente Internet.

En España eso se ha puesto sobre la mesa con la famosa disposición de la ley de economía sostenible, o lo que sea, que aparentemente prevé la suspensión de servicio de webs que faciliten la descarga ilegal de creaciones protegidas por derechos de autor, aunque esto ha sido desmentido. EN fin, un lío.

Yo soy de la opinión de que el problema parte de que tenemos un juguete nuevo: Internet, y todavía estamos aprendiendo a manejarlo como sociedad. Si adoptamos una perspectiva histórica Internet es un bebé, es decir, veinte o veinticinco años no es nada. No hemos asimilado todavía su impacto en la economía, en los sistemas de producción y en el modo en el que las personas nos relacionamos. Es decir, lo ENTENDEMOS, pero no lo hemos INTERIORIZADO y no forma parte de nuestra experiencia cotidiana.

¿Quién guarda velas en casa por si se va la luz? Mis padres lo hacían, yo no. La electricidad no se corta ya. Forma parte de nuestra vida, simplemente está. Esto es lo que quiero decir. Igual que tenemos asumido que la electricidad está, NO tenemos asumido lo mismo de Internet, incluso más: de la 'digitalización' de nuestra vida. Creemos que es una opción, que podemos conectarnos y desconectarnos de Internet cuando queramos, pero no es cierto. De un modo u otro estamos conectados siempre. Correos electrónicos que nos esperan; mensajes instantáneos que cruzan el mundo en segundos; gente que visita nuestros blogs, nuestras galerías de fotos, nuestras listas de reproducción de música compartidas...

Todo esto que a las personas nos cuesta asimilar, que no entender, le cuesta EXACTAMENTE igual a las organizaciones, sean del tipo que sea: empresas, administraciones, asociaciones...

En el caso de las empresas, en general tienen MIEDO. De un modo completamente legítimo, por supuesto, pero tienen miedo. Tenemos miedo. Los sistemas de producción en general se basan en la POSESIÓN de cosas, es decir, yo POSEO un bien que tú DESEAS, y por el que estás dispuesto a hacer algo, en general a pagar por él. Pero... ¿y si aquello que yo poseo y deseo comercializar no tiene existencia física, no ocupa espacio, no pesa? ¿Y si no lo puedo envolver, proteger, conservar?

Para las empresas y organizaciones que dependen de este tipo de bienes la única solución a largo plazo es transformar los modelos de negocio, ASIMILAR E INTERIORIZAR la nueva realidad y GESTIONAR EL CAMBIO. Pueden poner parches que duren algún tiempo, pero la nueva realidad digital ha llegado para quedarse.

Igual que los luditas se dedicaban a quemar máquinas, aterrados por la amenaza que suponían sobre su medio de vida artesanal, y hoy en día no son más que una nota a pie de página en la historia de la primera revolución industrial, toda la lucha actual de los gestores de la propiedad intelectual se disolverá bajo el peso de la realidad, y no será recordada más que como una anécdota, o un episodio en la transformación anticipada por Nicolás Negroponte hace ya bastantes años de un sistema económico basado en átomos en un sistema económico basado en bits.

El progreso es la lucha intemporal entre lo que está contra lo que quiere estar. Progresando estamos.



Me ha encantado el 'Cómo ganar dinero en un mundo perfectamente copiable' de Javier Candeira. Si te ha interesado este comentario, no dudes en leerlo.

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