viernes, 31 de diciembre de 2010

2010 acaba exactamente igual que empezó.....

.... y eso significa lo que significa.

No voy a hacer ningún tipo de balance, ni voy a hacer buenos propósitos, ni ninguna cosa de esas. Este año no toca.

Sólo una canción, sólo una.

martes, 21 de diciembre de 2010

Todo en su sitio

todo en su sitio

sa pedrera, ibiza; 17/12/2010

Nadie a la vista. Si te acercas a la rompiente el ruido del mar te deja sordo. El viento de poniente sopla sin cesar, lanzando arena de la duna hacia tu cara. Hace frío, bastante frío, pero se puede soportar bien. Las estrellas recorren su camino.

Estás ahí, solo, sin cobertura en el móvil, sin nadie a la redonda. Me dicen que estoy loco por ir a esos sitios solo. ¿Y si me pasa algo? ¿Y tropiezo y me tuerzo un tobillo? ¿y si me resbalo y caigo? ¡Bah!. Un riesgo mínimo comparado con la maravilla del paisaje y cielo iluminados por una luna casi llena. Esa luz de la noche que tiene una cualidad indefinible que la hace perfecta para iluminar los pensamientos de uno. No hay mejor sitio donde estar en todo el universo.

Haces un recorrido por todas esas cosas que tienes en la cabeza en las que normalmente ni reparas. Decisiones pendientes, conversaciones pendientes, disculpas pendientes, agradecimientos pendientes. ¡Madre mía! ¡Cuántas cosas pendientes!

El viento ayuda a limpiar y ordenar un poco. El frío hace que todo parezca más claro, menos turbulento. El ruido del mar oculta el ruido del día a día, que de repente desaparece. Las estrellas en el cielo son una referencia clara, cada estrella un objetivo, algo que conseguir. ¿Qué piensas, que no vale la pena venir?

¿Qué piensas tú? Si, a ti te lo pregunto. ¿Vale la pena venir?

Sonaba, como no, Radiohead

domingo, 19 de diciembre de 2010

La especie humana en los últimos doscientos años: no nos ha ido tan mal.

No te pierdas este enlace por nada del mundo. Te subirá el ánimo.

ESPECTACULAR visión gráfica de los últimos doscientos años de historia medida en términos de riqueza y esperanza de vida en los distintos países del mundo. Como digo siempre, los números no engañan, y frente a la evidencia no queda más remedio que concluir que ESTAMOS MEJOR QUE ESTÁBAMOS y que los profetas del apocalipsis y aquellos que predican que nos abocamos a la catástrofe como especie  no son más que seres patéticos que añoran una arcadia original que jamás existió. Jamás tanto vivieron tanto y tan bien. Hay mucho camino por recorrer, pero lo estamos recorriendo.

Sigo siendo un enamorado de nuestra especie, con todo lo malo que tiene, pero sobre todo con TODO lo bueno que tiene. Como decía Carl Sagan hemos conseguido grandes cosas, pero lo mejor aún está por llegar. Nuestros hijos lo verán.

Un poco de optimismo en estos años tristes no viene mal.

Desde luego hoy Fogonazos está de traca.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Modigliani, el maestro de la belleza femenina

Retrato de una joven

jueves, 18 de noviembre de 2010

Las matemáticas ¿existen o las inventamos?

Qué risa. Estudié física, y durante algún (breve) tiempo estuve dudando si estudiar matemáticas. Uno de los motivos por los cuales no lo hice es porque no estaba seguro de si las matemáticas existían en si mismas o eran una invención humana, y sin embargo no tenía ninguna duda de que la física, es decir, sus leyes, tiene existencia propia más allá de nuestro conocimiento de ellas. Fíjate que ahora voy y descubro que eso es una discusión 'viva' hoy en día.

En vez de que te lo cuente yo, mejor que te lo cuente César. No te pierdas el post de este EXCELENTE blog: Experientia docet.

Las verdades matemáticas, ¿se inventan o se descubren?

lunes, 15 de noviembre de 2010

Las montañas en el mar

las montañas en el mar


Greb cazó ayer un jabalí. Volvió cojeando con una fea herida en la pierna y diciendo dónde había escondido el cuerpo debajo de un montón de piedras para evitar que los carroñeros se lo llevaran. Cuando llegamos estaba entero, con muchos insectos por encima, pero perfecto para comer. Lo arrastramos entre tres. ¡Lo que pesaba el cabronazo!

Greb está bastante bien. Lua le ha puesto un emplasto de hojas masticadas y por ahora no tiene fiebre. Por la noche participará en la fiesta, aunque tendrá que quedarse quieto. No podrá hacer lo que más le gusta que es presumir de cómo él sólo se enfrentó a la bestia y la mató de un único lanzazo. Lo cierto es que tiene mano para cazar. El bicho tenía la lanza clavada en mitad de la garganta, metida tres palmos dentro. Creo que atravesó el corazón y cayó desplomada. La herida de Greb es el golpe que se llevó por el impulso de la bestia, que le abrió la pierna de refilón con un colmillo. Muerto y todo casi se lo lleva por delante.

Greb está loco. Ya es la segunda herida seria que se hace cazando solo, y no será la última. Su madre sufre cada vez que se va, aunque es cierto que siempre viene con algo. Cuando le pase algo de verdad todos lo echarán de menos.

Greb me da envidia. Tiene a quien quiere y casi cuando quiere. Los demás no tenemos esa suerte. Con sus aventuras, con sus bailes de loco, con los colmillos del leopardo que mató colgando en su collar... Nadie se acuerda de que antes de que él lo rematara, la primera lanzada se la había dado Nabe, ni de que yo fui quien lo vio escondido en la maleza preparado para saltar sobre nosotros, con sus ojos negros como la noche abiertos y sus fauces babeando, anticipando un festín que no se dio. Nabe también tiene cuatro dientes de aquél leopardo, y yo sólo dos. Yo no lo alanceé, bueno, de hecho lo hice y fallé, pero fui yo quien lo vio.

Qué fresquito hace por la mañana, y el mar está liso. Hoy tendré suerte seguro. Pescaré algo grande. Tan grande que yo también necesitaré ayuda para llevarlo a la aldea y todos me alabarán como a Greb. Pero, ¿qué dientes colgaré yo en mi collar? ¿Los de un pez? Bah, nadie se impresiona con unos dientes de pez, y menos comparado con los de leopardo, o los colmillos del jabalí que seguro que se quedará también.

Está saliendo el Sol. Mira qué bien se ve. Ahí están las montañas del mar. Parecen tan cercanas al amanecer. En estos días con frio se ven tan bien. ¿Vivirá alguien allí? ¿Cuánto tardaría en llegar? Algún día me atreveré. Convenceré a Nabe, que está tan harto de Greb y de los demás como yo, y nos iremos. Ataremos dos o tres troncos más en la balsa y nos iremos. A lo mejor convenzo a Nara también. Nara, Nabe y yo. A ella tampoco le gusta Greb. Creo que es porque él no le hace caso, pero me da igual.

Con tres troncos seguro que tendremos bastante. Allí también se podrá pescar, y recoger bayas, y seguro que no habrá leopardos. Los leopardos no pueden nadar tanto como para llegar allí.

Les tengo que convencer. Será fácil. Yo manejo la balsa perfectamente, igual que Greb la lanza, Nabe no es malo cazando, es el segundo mejor, y Nara sabe tanto de hierbas y setas como la que más. Nos apañaríamos bien sin Greb y todos los suyos. No tendríamos carne de jabalí, pero seguro que cabras podemos cazar. ¿Habrá cabras? Tampoco saben nadar tanto, creo.

Da igual. No estarán los demás que es lo que cuenta. Nabe, Nara y yo. ¿Cuánto tardaremos? Dos días nada más. Por la noche dará miedo, pero si elegimos días claros no nos perderemos. Cuando empieza a hacer calor, que las noches son muy cortas será el momento. Nos queda una estación para prepararnos. Bueno, primero tengo que convencer a los otros, y luego prepararnos. Nadie se puede enterar.

Hoy será un buen día. Voy a pescar un pez grande y luego empezaré a pensar en las cosas que tenemos que ir guardando. Será nuestra tierra. De los tres. Nabe, Nara y yo. Las montañas en el mar. Llegaremos.



------------
¿Quién sabe cómo fue la vida de los primeros pobladores de la isla?  Existen huellas de ocupación de hace más de tres mil quinientos años. ¿Cómo llegarían hasta aquí? Puede ser que les arrastrara una tormenta, pero yo prefiero pensar que vinieron porque quisieron, porque vieron montañas en el mar en un dia fresco y claro, y les picó el gusanillo del descubrimiento. A fin de cuentas así se extendió la especie humana desde el ecuador hasta los polos: buscando lo que había más allá de la siguiente montaña, cruzando otro rio o atravesando el mar.

Alguien tuvo que ser el primero y este es mi mini cuento sobre él. No le he puesto nombre al protagonista, aunque he tenido tentaciones de llamarle Turx, o algo así  ;-)

Para terminar una disculpa. Te habrás dado cuenta de que la foto y el cuento están al revés. La foto es de un atardecer, y el cuento de un amanecer. Las montañas están a poniente, es la costa de Alicante (Denia, Jávea, etc), y lógicamente nuestro protagonista ve las montañas de la isla desde allí hacia acá, luego tiene que ser al amanecer. Para hacer que la historia tuviera sentido tenía que ser así. Espero que me disculpéis la licencia geográfica.

lunes, 1 de noviembre de 2010

cuerpos y almas



Morí en 1977, cuando aires nuevos recorrían España. Lo mio fue una desgracia. Un día salí a pescar y no volví. Demasiadas hierbas la noche anterior, creo. Encontraron mi barca a la altura de Sa Caleta, con la mitad del aparejo y un cubo lleno hasta la mitad de la morralla que había recogido antes de que pasara lo que pasó. De mi cuerpo ni rastro. Durante mucho tiempo hubo gente que dijo que me había visto acá o allá, que había huído de la isla escapando del padre de una muchacha según unos o de un tahur al que debía hasta la camisa según otros. Mi pobre madre ni siquiera tuvo un cuerpo que velar, una tumba a la que llevar flores, una lápida que limpiar.

Lo peor de morirse es morirse, luego no se está tan mal. En mi caso aún se me vienen de vez en cuando los momentos de ansiedad cuando ves la barca que se aleja, sientes que las botas tiran de ti hacia el fondo, los brazos no te responden de puro cansancio y la boca no consigue abrirse al aire sino al agua, mientras ves la luz tan cerca y tan lejos, esa superficie espejante en la que está la salvación y podría estar en la luna pese a estar a un metro. Después, cuando sientes que te van a estallar los pulmones no puedes evitar dar una bocanada, el cuerpo te lo ordena esperando el milagro de que el agua se convierta en aire, que todo sea una pesadilla y que te despiertes empapado, pero de sudor. Fútil esperanza. Es cierto, sin embargo, que el letargo llega pronto y la luz se pierde suavemente, sin dolor, sin más que la rabia por lo que pudo ser y no fue, la añoranza por los abrazos perdidos y el arrepentimiento por aquellas malicias que cometemos y de las que siempre esperamos a mejor momento para disculparnos.

¿Y luego qué? Luego nada. Si hay una luz al final de un túnel yo no la vi. Si hay alguna presencia majestuosa que nos da la bienvenida a cualquiera de los cielos o infiernos, de mi se olvidó. Luego nada. Estar sin estar. Ser sin ser. Eterno vagar viendo, oyendo, percibiendo... sin participar de nada.

A falta de mejor palabra digamos que dejé de ser cuerpo para convertirme en alma.

Con la transición cesaron ansiedad y temor, que fueron sustituidos por una calma absoluta. Al poco descubrí que podía elegir dónde ir, e instantáneamente me trasladaba al sitio que fuera con la única condición de que hubiera alguien allí. Me apropiaba de los sentidos de alguna persona y veía a través de sus ojos, oía a través de sus oídos y tocaba a través de sus manos. Gusto y olfato jamás los recuperé. No me preguntes por qué.

Pero tranquilo, amable lector, que tus secretos son tuyos. Por más que lo intenté jamás penetré en la mente de mis agentes. Compartía sentidos pero no razón. Veía suceder cosas pero jamás conseguí influir ni participar en los actos. Nunca he entendido cómo funciona esto, pero como estoy muerto no tengo a quién preguntar ni tiene sentido quejarme.

Supongo que no soy el único que está por aquí, pero tampoco he conseguido encontrar o comunicarme con mis colegas. Entiendo que ellos estarán en mi misma situación, viendo por los ojos de otros y oyendo por los oídos de otros pero incapaces de dejar señales, de indicar su presencia, de manifestarse ni a desconocidos ni a seres queridos.

Sin embargo hay días en los que parecen reducirse las barreras, en las que los vivos parecen darse cuenta de que existimos más allá de su memoria, y yo, por mi parte, siento cierta agitación a mi alrededor, una suave brisa fresca que acaricia mi no cuerpo y que quiero pensar que es el no cuerpo de algún compañero que se acerca a mi y que intenta decirme algo.

Hoy es uno de esos días y sé lo que voy a hacer. Voy a ir sobre la ciudad y me voy a mover tanto y tan rápido que la humedad condense a mi alrededor. Intentaré dejar una huella que todo el mundo vea, por si algún ser vivo o incorpóreo como yo entiende mi grito de ayuda y puedo terminar con esta soledad, que ya dura demasiado.

No está mal esto de estar muerto, pero se me ocurren cosas mejores.

------------------------------------
Hoy es un día tan bueno como cualquier otro para recordar a quienes no están con nosotros.

domingo, 24 de octubre de 2010

111.111

Uooouuuuu

En mi cuenta principal de flickr hoy he llegado a un número de visitas magnífico: 111.111

La gente suele destacar las 100.000 o así.... pero en realidad un número es igual a otro.

A mi este me mola más que el 100.000, por eso me pego la vacilada de colgarlo por aquí.




Muchas gracias a la gente que piensa que vale la pena perder unos segundos en mirar mis fotos. ¿quién no se siente halagado?

Espero llegar pronto a algún otro número molante.

:-)

miércoles, 20 de octubre de 2010

Acabo de terminar la primera tanda de PECs de la UOC

reflexiones:

1) ¿Quién me mandará?
2) ¿Alguien le va a enseñar algo de matemáticas a los economistas?

Por ejemplo:

En la representación de funciones la variable dependiente se SUELE representar en el eje de ordenadas ¿por qué lo hacen al revés en las curvas de oferta y demanda?

La pendiente de una recta que responda a la ecuación

y=30-1/4x es -1/4, osea, negativa, si, negativa. NO positiva. A menos claro, que cambies los ejes de modo arbitrario....

En fin....... repito. ¿Quién me mandará?

domingo, 17 de octubre de 2010

el pequeño placer de hacer una foto

el pequeño placer de hacer una foto

cap d'es falcó, ibiza; 16/10/2010

Hace casi dos años que subo fotos a flickr. En enero de 2009 abrí esta cuenta y a partir de ese momento he subido setecientas noventa fotos. Ahora las cosas no son como antes. Casi no sabía para qué servían la mitad de los botones, opciones y menús de la cámara, que era también algo más básica que la que uso ahora, y mucho más básica que la que me gustaría usar. Entonces no quedaba con gente para salir a hacer fotos, y mucho menos me pegaba tremendos madrugones para llegar a un sitio determinado en un momento concreto. Me acuerdo perfectamente de la primera vez que hice una larga exposición nocturna, y el asombro que me produjo ver cómo la luz de la noche creaba escenarios completamente diferentes, con colores imposibles de día.

Desde entonces han pasado muchas cosas. He hecho un par de cursos de fotografía y composición, pero sobre todo he aprendido mucho de la gente que me rodea en esta afición. He pasado (he perdido diría alguien) mucho tiempo mirando fotografías de otros y de otras, analizando los datos EXIF y cabreándome cuando no se dejaban ver. He intentado adivinar qué tipo de procesamiento tenía una determinada foto, intentando reproducirlo, a vece scon éxito y a veces sin éxito. Y he preguntado mucho, mucho, mucho. Creo que he tenido suerte de caer en un grupo de gente fantástica con la que comparto una aficion y cada vez más cosas, y que me dejan aprender de ellos.

Ah... y he copiado. Vaya que sí. Intentar recrear una foto determinada es más difícil de lo que parece. No basta ir al mismo sitio y configurar reproduciendo exposición , ISO y apertura. No. Tiene mucho más, que a veces se consigue y a veces, muchas, no.

Y ahora, ¿qué he conseguido? Bueno. Sería de una absurda falsa modestia decir que sigo haciendo las mismas fotos patéticas que hacía al principio. Tengo algunas ideas de técnica fotográfica que antes no tenía, y eso necesariamente se nota. Tengo mucho mejor material y lo manejo mucho mejor que antes. Produzco consistentemente resultados que me dejan contento más veces, muchas más veces que antes. Ahora soy capaz de predecir los resultados en una situacion determinada, y de estar una hora en un encuadre sacándole todo el partido posible.

Y sin embargo todo eso palidece ante el pequeño placer que supone levantar la cámara y simplemente disparar. Ayer pasó algo así. Nos pegamos una caminata importante por el monte en medio de la noche, arriba y abajo, arriba y abajo hasta que llegamos, casi con la luz del día a un sitio donde no habíamos estado. El amanecer no estuvo mal, y de él saqué varias fotos de las que estoy contento, jugando con filtros, exposiciones y todo lo demás. Un buen día se puede decir. Al volver, ya un poco cansado por la caminata y con ganas de desayunar, pasamos por este sitio. La torre de Es savinar, al extremo del pequeño cabo donde empiezan es freus se recortaba contra el mar, no contra el cielo, dando una perspectiva diferente. El Sol, que ya estaba bastante alto iluminaba la escena en un ángulo interesante. El cielo estaba limpio, sin nubes. Quizá a alguien le gustaría de otro modo.... a mi me va bien así.

Desde luego no era momento de sacar nada de la mochila, así que cogí la compacta que suelo llevar colgada o en un bolsillo y disparé. Un instante nada más, ni filtros, ni trípode, ni pruebas... sólo un instante para fotografiar. Casi ni tiempo para ver el resultado, porque ya estaba haciendo esperar a los demás. Sólo el placer de hacer una foto, sin preocuparme de nada más.

Hoy me he fijado en esta foto, y me gusta mucho más que cualquier otra que tomara ayer. Igual me pasé dos o tres minutos preparando o trabajando en las otras, frente a sólo un instante de levantar la cámara y disparar en esta. Espero no perder nunca esa sensación de sorpresa que uno tiene cuando, después de hacer una foto, ve el resultado y le gusta. Cuando me pase eso me dedicaré a otra cosa.

sábado, 16 de octubre de 2010

Secuencia principal: G2

secuencia principal: G2
es cap d'es falcó, ibiza; 16/10/2010

Ahí estamos. Parte de una familia de nueve hermanos, u ocho según se cuente, pegados a las faldas de papá-mamá, rodeados por abismos de vacío, lejos de todo y sólo cerca de nosotros mismos. Condenados por leyes eternas a recorrer el mismo recorrido dia a día, año a año, eón a eón. Triple giro sobre nosotros mismos, sobre Él y sobre el centro de la galaxia.

Aquí estamos, pequeños montoncitos de carbono, hidrogeno, oxigeno y trazas de decenas de otros elementos, evolucionados a partir de una sopa primordial de materia orgánica, y resultado del azar, de la fortuna y de la selección natural, consecuencia de las mutaciones de nuestro genoma, que después de recorrer miles de caminos terminados en vía muerta llegaron a hacernos como somos.

Todo podía ser diferente, pero es como es. Una órbita diferente, un Sol más o menos masivo, la ausencia de la Luna o de un hermano gigante que despeja nuestro vecindario de peligros podía haber desembocado en un mundo diferente, yermo, estéril, vacío. O yéndonos a aspectos más fundamentales, pequeños cambios en constantes como la gravitatoria, la electromagnética, o la de estructura fina hubiera tenido como consecuencia un Universo en el que no se condensara la materia, o las estrellas no llegaran a arder con el fuego de la fusión nuclear.

Y todo esto, ¿porqué es? ¿Es una necesidad?, ¿es una consecuencia?, ¿es una casualidad? Ahí están los límites del conocimiento, donde la física roza la metafísica y el principo antrópico en su versión fuerte o débil planea amenazador sobre los razonamientos. La causa sin causa que acecha al final del camino.

Por ahora este pequeño montón de materia orgánica se limita a disfrutar del amanecer; de ver como una estrella vulgar, una enana amarilla de clase espectral G2 a la que cariñosamente llamamos Sol sale sobre un mar de agua líquida, no de metano como en Titán, o de hielo sólido como posiblemente en Europa, o de azufre fundido como en Io. De cómo el Sol se esconde momentaneamente detrás de nubes de agua, no de hidrógeno e hidrocarburos como en Júpiter, o acidas como en Venus.

Gracias a todo eso y a muchas otras cosas este pequeño montón de materia orgánica puede coger una cámara y hacer algunas fotos nada más que para poder recordar en el futuro que una mañana madrugó, se pegó una caminata de noche por el acantilado, se rió con unos amigos y se disfrutó de un espectáculo que muy bien podría ser diferente, porque en muchos, muchos sitios es diferente y no hay testigos que lo vean.

Música: Main Sequence, de Vangelis, en homenaje a nuestro Sol, una vulgar estrella de la clase G2 de la secuencia principal... Pero NUESTRA vulgar estrella de la clase G2

jueves, 14 de octubre de 2010

con los ojos de una niña

con los ojos de una niña
con los ojos de una niña, originalmente cargada por soybuscador.

Me pasé veinte minutos buscando algún encuadre que no hubiera visto ciento cincuenta veces en Flickr y mucho mejor que lo mejor que yo pudiera sacar. La playa estaba llena de fotógrafos, algunos conocidos, otros desconocidos. Miré por aquí, miré por allá; subiendo el punto de enfoque, bajando el punto de enfoque.... y sobre todo sufriendo. ¿Sabes por qué? Porque la mejor foto que había no la podía sacar. Sentada en una piedra en un pequeño promontorio rocoso, una preciosa niña de unos ocho años, con el pelo rubio recogido en una coleta, miraba el mar y la roca con la intensidad de un filósofo. La imagen era, para mi gusto, bellísima.

Sin embargo no me parece bien hacer fotos de niños sin permiso de sus padres, y allí no había manera de localizarlos, pedir su autorización y volver a hacer la foto sin romper la magia del momento. Igual la tenía que haber hecho.

La niña estuvo ahí unos cinco minutos y después se fue, así que hice lo segundo mejor que que podía hacer. Fui hasta donde ella había estado, coloqué la cámara en el sitio y a la altura de su cabeza e intenté mirar con los ojos de una niña.

Y vi un mar embravecido, con olas que rompían en las rocas y me salpicaban. Y vi unas nubes amenazantes, iluminadas ocasionalmente por relámpagos. Y vi dos rocas inmensas en el mar, de las que no podía apartar los ojos. Y me di cuenta de lo grande que es el mundo. Y esto me salió.

viernes, 8 de octubre de 2010

De todo lo visible e invisible. Lucía Etxebarria


Un libro muy interesante. Quizá se me ha hecho un poco largo en su parte central, pero tanto su planteamiento como su desenlace son estupendos.

La historia. Una no tan joven de buena familia vuelve a España después de unos años en Inglaterra primero en una relación y luego sola. Se introduce en los círculos culturales de la capital, donde con cuatro duros y junto con un chico homosexual que conoce, y que se convierte en su amigo del alma rueda un cortometraje que comienza a recibir premios y más premios en festivales y se convierte en objeto de culto en ciertos ambientes.  Con el dinero que obtienen ruedan una película, que resulta un fracaso de crítica y un éxito de público, recibe también reconocimientos en  festivales muy importantes y les catapulta, especialmente a ella, a la fama.

Ella se convierte en un icono pop, su desparpajo en los medios la convierten en una asidua de tertulias radiofónicas, programas de televisión y todo tipo de inauguraciones, estrenos, etc.

En esta vorágine, la protagonista comienza una relación con un poeta vasco que acaba de ganar un importante premio. Mucho más joven que ella y con novia formal, la relación no parece tener futuro, pero el lazo que les une es intenso y resistente. Además de la atracción personal, él la considera la llave que le abra puertas en la vida social madrileña, y ella, después de una vida compleja en lo emocional, ve en él una especie de alter ego con quien puede mantener una relación entre iguales. El sexo completa el círculo, y fuerza y refuerza hasta el extremo la relación.

En ese momento comienza el descenso a los infiernos de la pareja. El amor se va transformando en dependencia, la dependencia en carga y la carga en desprecio. No se soportan pero no se pueden separar. Ambos llevan al límite su relación sin ser capaces de romperla, sin darse cuenta de que la espiral destructiva para la pareja les conduce a la autodestrucción  por separado.  Ella se intenta suicidar sin éxito (no te estoy reventando la historia porque así empieza el libro), e intenta rehacerse, pero la intensidad de sus sentimientos y de su lazo está más allá de su racionalidad.

Este es el resumen. Suena melodramático, ¿no? Me recordó mucho una película de Claude Chabrol 'El infierno' sobre un hombre obsesionado con la infidelidad de su esposa. Más allá de la temática, el tipo de relación es el mismo: la dependencia mutua que trasciende lo soportable. Vale. Es melodramático, pero.. ¿quién no ha vivido alguna vez una situación melodramática? ¿quién no se ha sentido unido a alguien más allá de lo razonable?

Otro aspecto del libro  muy interesante según mi punto de vista es la historia familiar: la contraposición entre las dos hermanas, Ruth y Judith, personajes bíblicos los dos que no he sabido interpretar a la luz de sus respectivas historias en la Biblia. La protagonista una mujer vital, transgresora, autónoma, autosuficiente, irreverente y provocadora. Judith, su hermana mayor, es convencional, inteligente, moderada, de vida modélica. Sueño y pesadilla para su padre que con su frialdad y distancia no llena el hueco que dejó la madre, desaparecida en circunstancias no aclaradas cuando Ruth era una niña.

El libro está escrito con muchísima inteligencia. Las páginas están vivas, llenas de situaciones, de momentos introspectivos en los que los personajes, bueno, especialmente la protagonista, desnudan su alma ante nuestros ojos. El estilo es el de narrador omnisciente que describe, cuenta,  analiza y toma partido en cada situación. No llega a plantear una visión equilibrada entre ambos amantes porque la protagonista indiscutible es ella, Ruth, pero sí que nos acerca al punto de vista de él, de Juan. Repito que el nudo del libro se me hizo un poco largo, y me quedo con la sensación de que con cien páginas menos me hubiera gustado más, pero vamos, eso es mi opinión personal e intransferible, y muy discutible.

Al leer un libro de estas características uno no puede evitar pensar cuánto de autobiográfico hay en sus páginas. Seguro que la autora está harta de esta interpretación, y con todo el derecho del mundo reclamará para sí el derecho a fabular, a inventar, a crear, a usar la imaginación en definitiva para inventar personajes a su gusto. Y si ella dice que ella no es el personaje, pues yo me lo creo y punto.

No suelo leer muchos libros de estos que vienen rodeados de un boom mediático, como lo tuvo en su momento este y otros de la autora.  Después de leerlo he buscado algunas cosas por ahí sobre la autora, y he descubierto que Lucía Etxebarría  me cae bien. Resulta que tiene mi edad, en realidad es tres meses  y siete días más joven que yo, nació en Valencia, donde yo viví muchos años. Leeré más libros tuyos,  Lucía. Sin duda.

¿Recomendable? Si, sin duda.

----------------------

De todo lo visible e invisible. Lucía Etxebarria. Booklet, 541 pág. 6,60 €

jueves, 7 de octubre de 2010

Descubrimiento

descubrimiento


-Baja tú primero.
-No. Hoy te toca a ti. Ayer casi me pilla el segurata.
-Pero qué dices, si se queda frito en cuanto se acaba El Larguero. Tiene suerte de que nadie mire la grabación de las cámaras.
-Que no, joder, que ayer casi me pilla. Te digo que cuando subía por la escalera estaba dando vueltas con la linterna
-Callaros las dos. Ya voy yo.
-Te acompaño.
-No, espera. Sóla hago menos ruido. Os llamo en cuanto vea que está todo bien. Ahora, a vosotras dos -dice señalando a las dos primeras-, mañana os toca explorar.
-Venga, menos rollo. Queda poco tiempo.
-Yo sólo necesito media hora.
-¡Cómo te pasas!
-Ja ja ja ja, luego me lo cuentas.
-¿Dónde era hoy?
-En los muebles, ¿dónde mejor?
-Tenemos que probar en las máquinas de fitness. Se me han ocurrido un par de ideas...
-Pues cuando vayas dímelo, pasaré por electrónica a pillar una cámara y te grabo.
-Ni de coña. Luego lo cuelgas.
-Más quisieras que te hiciera famosa.
-Callaros ya. Voy.

La de la sudadera lila baja y se dirige a la escalera. Las otras cuatro esperan la señal con impaciencia. Desaparece en el piso de arriba. Un momento después vuelve a aparecer en el hueco de la esaclera. Mira hacia las otras y hace un gesto con la mano. Silenciosas como gatos acechando a un ratón bajan y la siguen escalera arriba. En un par de minutos llegan a la zona de muebles, cuarto piso. Allí, sentados alrededor de una mesa de comedor estilo provenzal están ellos. Cuatro. Silenciosos. Algo va mal. Falta uno.

La de amarillo busca y no encuentra.

-¿Dónde está?
-Un niño tropezó esta tarde con él y cayó. Se le rompió un brazo y se lo llevaron. No lo hemos vuelto a ver. No sabemos más.

La de amarillo se queda quieta como un maniquí. Se gira y se aleja. Unos segundos después la sigue la de negro. La encuentra tumbada boca abajo en una cama de matrimonio, la cabeza incrustada en la almohada. No hace ruido, pero su espalda se agita. Gimoteos inaudibles. La de negro se sienta a su lado y le coge una mano. La de amarillo la aprieta. Están así un rato compartiendo silenciosamente la pérdida. La de amarillo se gira. Tiene los ojos húmedos. La almohada está mojada.

La de negro clava los ojos en la de amarillo. Su mirada es intensa.

-No sabía que podemos llorar.

Blogs, fotos y cuentos

Hace tiempo tengo un conflicto respecto de la utilidad del Blog, puesto al final, aunque escribo para mi mismo, es decir, escribo porque me gusta escribir, en el fondo a uno le gusta que alguien le lea. Debe ser ese puntillo presuntuoso que todos tenemos (y yo también) por ahí dentro.

Supongo que por este motivo utilizo Flickr muchas veces como si fuera un Blog, y allá donde sólo deberían colgarse fotos cuelgo fotos y textos: a veces reflexiones, a veces cuentos.

Creo que voy a hacer una cosa a partir de ahora. Cuando algo sea 'sólo foto' irá a flickr, cuando algo sea un 'artículo' vendrá sólo aquí, pero cuando algo esté en medio, es decir, sea un pie de foto largo, o un cuento corto.... irá a los dos sitios.

Nadie está obligado a leer si no quiere. Sé que hay gente que sigue el Blog pero no sigue Flickr, y al revés. Pues bueno. Cada cuál que tome lo que prefiera.

¿Hago bien?

No sé. Lo hago y punto.

Empiezo ya.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Otros mundos.... Gliese 581g

Algunos estamos emocionados por el descubrimiento del exoplaneta Gliese581g, que como nombre no es muy excitante. Un planeta rocoso, con una gravedad entre 1,1 y 1,7 veces la terreste, situado a la distancia adecuada para que pudiera (ojo, pudiera) haber agua líquida, orbitando una estrella tranquila y estable como es una enana roja, en nuestro vecindario (a tan sólo 20 años luz) .... ufff.  Se encienden luces de colores en la cabeza. No me digas que no.

Para comprender lo que todo esto significa hay que aplicar el principio de la máxima prudencia y restringirse a los datos, y para conocer estos lo mejor es informarse.

Enlazo aquí una entrada de uno de los blogs que sigo habitualmente: 'Eureka' que trata sobre aspectos relacionados con la exploración espacial.  Enlazo este porque me parece el mejor con diferencia de todos los que he leído, que son decenas, sobre el descubrimiento de esta 'oportunidad' en el cielo.

Me convierto así en prescriptor y te recomiendo que lo leas para que, por ti mismo seas capaz de entender lo que este descubrimiento significa. Es largo, pero vale la pena.

http://danielmarin.blogspot.com/2010/10/el-dia-que-descubrimos-gliese-581-g.html

Feliz lectura.

:-)

sábado, 2 de octubre de 2010

Octubre en Ibiza


De Soy Buscador

Animación en la playa, buena comida, un libro que me tiene enganchado, mi nena.

Algunos dicen que a Ibiza sólo se puede venir en Verano. Yo creo que no. A Ibiza se debe venir todo el año.

¿Te animas?

De Soy Buscador




¿Para qué más?


jueves, 30 de septiembre de 2010

Los desnudos y los muertos, Norman Mailer

Este es el libro que leí hace más de dos meses y que no comenté en su momento. Con este empecé esta maña costumbre de NO comentar los libros al leerlos. igual lo hice más bien por culpa de este libro, por lo que me desagradó.

Es un libro difícil, y a la vez dicen que es una de las cien mejores novelas de todos los tiempos. Para mi no estaría en esta lista, ufff, ni en la de quinientas tampoco.  Es un libro durísimo. Escrito justo después de la segunda guerra mundial por Norman Mailer, que sirvió en el Pacífico pero no  en tropas de combate sino como cocinero en tropas de apoyo, nos cuenta el desarrollo de una campaña en un pelotón de infantería que se enfrenta a la encarnizada defensa que los japoneses hacen de cada metro de frente.

La deshumanización de los personajes es total, y quizá ese es uno de los éxitos de la novela: describir a los soldados como los animales en los que se convierten a través de su entrenamiento y su contacto con el horror, la muerte y el sufrimiento propio y ajeno.

El pelotón lo forman personas que no tienen nada en común, y se aparta mucho de las tradicionales historias de 'compañerismo en la guerra' a las que estamos acostumbrados. Los personajes se odian entre sí, hay comportamientos racistas  hacia los judíos que hay en el pelotón que dan grima, los soldados ven la muerte de los demás como una especie de liberación 'mejor tú que yo'.

En cuanto al comportamiento con el enemigo... mejor no hablar de ello. Los japoneses no alcanzan ni de lejos la categoría de personas. Masacrar a los prisioneros es lo más normal, y hacer 'excursiones' para desvalijar a los cadáveres es cosa habitual.

Tampoco quedan muy bien parados los oficiales, desde el General hacia abajo. Cada uno de ellos obsesionado con sus pequeñas miserias y vendettas personales que les hacen tomar decisiones cuyas consecuencias pagan otros.

¿Y cuál es la historia? No hay historia. Bueno, es mentira; hay una situación que rodea la historia: es la campaña para tomar una isla inexistente en el Pacífico, desde el desembarco hasta la eliminación del último reducto japonés. Los días se suceden, los soldados combaten y mueren y el horror aumenta sin cesar. La campaña se estanca y el General decide enviar una patrulla de reconocimiento para evaluar una posible estrategia. En realidad todo este argumento es superfluo, porque lo que el autor quiere lo consigue sin que importe mucho lo que rodea a los personajes: los soldados de la patrulla. Ellos son los protagonistas, no la historia.

Un horror de libro, una especie de 'el corazón de las tinieblas' de Conrad ambientado en la segunda guerra mundial. El autor nos convence de lo inhumanos que podemos ser los humanos.

¿Recomendable? Bueno. Yo no lo recomendaría. Se me ocurren muchas cosas mejores para pasar el rato que amargarse con lo más abyecto de la condición humana. ¿Me explico?

---------------
Los desnudos y los muertos. Norman Mailer. Ed. Anagrama. 704 pág. 13,50 €

lunes, 27 de septiembre de 2010

Platón y un ornitorrinco entran en un bar, T. Cathcart y D. Klein

El afán por poner conocimiento en las manos de cualquiera no debe superar algunos límites. Los dos autores pretenden reducir la historia de la filosofía a un libro de 215 páginas bajo la premisa de que detrás de cada buen chiste hay un principio o una corriente filosófica. Así que para aprovechar mejor el espacio se dedican a adornar cada página con uno o dos chistes que -supuestamente- ilustran el concepto o escuela filosófica que se está tratando.

Para mi es una patochada de la que lo único simpático es el titulo, que además es un juego de palabras que en castellano tampoco tiene sentido ('Plato and a platypus walk into a bar' en Inglés)

Dos vacas están pastando cuando una se vuelve y le dice a la otra:
-Aunque pi se suele abreviar con cinco o seis números, en realidad progresa hasta el infinito.
la otra vaca se vuelve y le dice
-Muuuu......
pág.28 (sobre el infinito)

Hau que reconocer que algunos de los chistes tienen gracia. Otros ni eso.

¿Recomendable? Ideal para regalárselo a alguien. Es barato.

-------------
Platón y un ornitorrinco entran en un bar, T. Cathcart y D. Klein. Booklet, 215 pág. 6.95 €

sábado, 25 de septiembre de 2010

Una semana larga con un buen final.

En uno de estos episodios fantásticos de mi trabajo, ayer tuvimos una auditoría de un proyecto desarrollado entre 2005 y 2006. ya ves. Cuatro años y medio después de terminar un trabajo, una auditoría sobre el mismo. Un proyecto con 240 cursos impartidos en 14 ciudades diferentes, por 37 proveedores distintos, con seis mil horas de formación, tres mil setecientos alumnos y una facturación... digamos que acorde con los números anteriores. ¿un cacao? Pues sí, un cacao.

Como resulta que yo soy auditor en una de mis reencarnaciones (aunque no auditor económico, por supuesto) conozco un poco el otro lado, y es verdad que eso ayuda a preparar una auditoría de 'este' lado.

Sabiendo como sé que todo está bien, y que no hay nada malo en el fondo de todo lo que hacemos, es verdad que en un proyecto como el que nos han auditado siempre hay flecos. Es imposible que TODO cuadre al 100%. la perfección es muy cara, y uno siempre maneja presupuestos limitados. Decenas de personas implicadas en la gestión, muchas empresas con ... digamos 'culturas empresariales' diferentes, en fin. Un perfecto caldo de cultivo para el error.

Mi impresión de la auditoría es buena. La nuestra era la última de un ciclo que ha pasado por una parte muy importante de los proyectos desarrollados, y la verdad es que eso nos ha venido bien. Nos felicitaron DOS VECES por ser los que mejor les habíamos sabido explicar la lógica de TODO lo que se hacía en el plan, desde su conceptualización hasta su ejecución y justificación, sin dejar ningún fleco en el camino. La relación con las auditoras fue excelente, cada cual en su papel, desde luego, pero se produjo un diálogo franco y claro, y desde ambos lados, lo digo por experiencia, eso facilita las cosas.

No voy a decir que fue perfecta, porque había un punto en la auditoría en el que las posturas en cuanto a la interpretación de una determinada cosa eran claramente opuestas. No sé lo que pasará con eso, pero nuestra postura es más filosófica que operativa. PODRÍAMOS hacer algo pero no lo QUEREMOS hacer. Ya veremos qué pasa al final.

Pese a todo, pese a saber que teníamos el tema 'controlado' reconozco que no ha sido una buena semana. Demasiadas cosas que repasar, que revisar, que clarificar, en fin. Sin 'preparar' la auditoría, siempre hay que estar preparado para ella, sobre todo cuando son temas que vienen del pasado-ado-ado.

En fin.

Hoy estoy contento. Estoy oyendo el concierto de Supertramp del otro día. Fue genial. Cuando he empezado a escribir este post estaba escuchando uno de los momentos PERFECTOS del concierto, en Another man's woman. Quizá el momento en el que Rick Davies rejuveneció veinte años y nos regalo un momento mágico de pasión y comunión con dieciocho o veinte mil personas que escuchábamos encandilados una de las canciones clásicas, esperando todos un encore final que en España se hizo famoso por ser la música de cabecera de Informe Semanal, uno de los programas de culto de la televisión cuando sólo había dos canales. Pues entonces, cuando todos esperábamos un final conocido, Rick Davies se sacó de la manga un arreglo final MARAVILLOSO Y DIFERENTE que a muchos nos llevó al cielo.

Hoy lo he encontrado en Youtube.Miradlo. El audio es perfecto. Yo estaba ahí.



:-)


domingo, 19 de septiembre de 2010

Supertramp en Barcelona. Yo de mayor quiero ser viejo rockero.

El primer disco que compré en toda mi vida fue el 'Breakfast en América', el penúltimo disco de Supertramp antes de que Roger Hodgson abandonara el grupo. A partir de entonces los fui comprando todos, uno detrás de otro, hasta que los tuve todos. Hoy eso no tendría más mérito que ponerse a buscar y descargar en un momento la discografía completa. Entonces eran otros tiempos, tocadiscos, discos de vinilo, etc etc. Esos discos los tengo por ahí abajo, en el trastero. Cogiendo polvo....

Y de repente resulta que salidos del geriátrico, reaparecen, y resulta que yo me recupero de la operación rápidamente, y resulta que me entero de que tengo entradas, y billetes, y hotel, y... allá que me voy! Barcelona, prepárate. Crisis, what Crisis?

El concierto: maravilloso. Nada de gazmoñadas modernas. El repertorio clásico y casi todas mis favoritas: sólo he echado en falta 'Hide in your shell', 'Child of vision' y 'Fools Overture', de las demás.. todas.

Dos horas de concierto sin pausas, de un tirón, como campeones. Dos cantantes bastante buenos, sobre todo uno de ellos que resulta ser el hijo del batería original del grupo y que tiene una voz clavada a la de Roger Hodgson... Por ahí hubo comentarios malvados y malintencionados sobre la 'casualidad' de que el hijo del batería tuviera la misma voz que uno de los cantantes... Mucho tiempo de gira juntos, ¿no? En fin.

Maldades aparte, un concierto maravilloso. Me las sabía todas, desde luego. Con el primer acorde de cada canción saltaba. Ahhhh qué pasada. Además de eso, las entradas estaban en sitio maravilloso, en la pista, en la fila 23 y centradas. Vamos, que nos los comíamos. Eso también era lo malo. Me cuesta muchísimo estar sentado en un concierto. Ufff hubiera estado saltando todo el rato.

Lo ordenadito que estaba todo, con la gente razonablemente sentada en las sillas de pista me permitió acercarme hasta la fila uno para hacer unas cuantas fotos en 'Downstream', que marcó la mitad del concierto y que interpretó sólo al piano Rick Davies.
No voy a entrar en la gente que asistía al concierto. En general la gente no peinaba canas, sobre todo porque a casi nadie le quedaba pelo (como a mi, por ejemplo) Fantástico ver a familias juntas, padres e hijos, en el concierto. Fantástico.

En fin. La tecnología avanza una barbaridad, y al terminar el concierto podías comprarlo en un pen USB. Lo compré por supuesto. Por ahí estarán grabados mis gritos, silbidos y aullidos. Ahora estoy escribiendo este post con la camiseta de la gira.

Una sorpresa inesperada. Mi grupo favorito de cuando tenía la edad de ser fan. Veinticinco años más tarde los he visto. Resisten los cabritos. Joder, cómo resisten.

Destacaría tres instantes del concierto: los aullidos con 'Give a Little Bit', el impresionante encore final completamente modificado respecto del disco en 'Another man's woman' y el final del concierto: el imprescindible 'Crime of the century'

Por aquí abajo unas cuantas fotos más.

Update: He encontrado un link a una canción de esta gira: "bloody well right"

http://vimeo.com/15045368










El concierto acabó así, no podía acabar de otro modo. La tercera canción del bis. En cuanto empezó yo sabía que sería la última. No hay mejor modo de acabar.

sábado, 11 de septiembre de 2010

El arco iris de Feynman, Leonard Mlodinow

Un libro que escribe un tío que ha tenido una de las becas más prestigiosas en Estados Unidos para estudiar en CalTech, al que le han asignado un despacho al lado del de Murray Gell-Mann y a dos puertas de distancia del de Richard Feynman, que hace contribuciones notables en distintos ámbitos de la física teórica, y que en un momento de su vida se dedica a escribir guiones para McGuiver y Star Trek no tiene pinta de ser aburrido, ¿no?

El autor realiza una especie de recorrido autobiográfico de sus primeros años de postdoctorado, compartiendo cafés y comidas con monstruos de la física del siglo XX en los últimos años de su vida en el caso de Feynmann. El libro trata sobre la creatividad, la autoexigencia, la pasión por el descubrimiento, la duda sobre las capacidades de uno mismo y, en general, la belleza de entender la armonía del cosmos, tanto en la física como en la vida.

El libro es también un homenaje a Feynman, uno de los patriarcas de la física del siglo XX, ganador del premio Nobel, pero que según el autor debía haber recibido el nobel al menos tres veces por sus descubrimientos en ámbitos de conocimiento distintos. Uno de los libros más divertidos y bonitos de leer, incluso para el profano, es el '¿Está usted de broma Sr Feynman?', su autobiografía, en la que descubrimos a un tipo divertido al que le gusta tocar los bongos en grupos de música caribeña, y que se lleva sus notas y apuntes a bares de topless donde dice que se concentra mejor.

Feynman fue un personaje excepcional, dotado de una visión que le hacía trascender por encima de los mejores de su generación. Le citaré:

Otra cosa muy interesante y divertida es preguntar: si yo pudiera cambiar la naturaleza en algún aspecto, cambiar una ley física, ¿qué sucedería?...
......
...Y entonces me divertí haciendo otra cosa. Supongamos que hubiera dos tiempos. Dos espacios y dos tiempos. ¿Qué tipo de mundo sería ése con dos tiempos?
p. 95 ed. coment.

Una persona excepcional. Aquí he enlazado un vídeo en el que explica mediante una analogía con las reglas de ajedrez cómo se produce el progreso en los ámbitos más fundamentales de la física

El libro es breve, de lectura sencilla y accesible para todos. No se pierde para nada en profundidades 'físicas o metafísicas'.

¿Recomendable?
Sin duda. Para todos los públicos.

--------------------
El arco iris de Feynman, Leonard Mlodinow, Drakontos bolsillo. 180 pág. 9,95 €

viernes, 10 de septiembre de 2010

Un día extraño

Hoy no me puedo mover muy bien todavía, más bien no me fío. Creo que un par de días más de reposo en casa harán que la semana que viene esté 100% recuperado, y ese es el objetivo. Creo que mañana sí que saldré de casa a ratos, pero eso lo veremos mañana.

¿Qué hace uno un día en casa sólo, encontrándose bien pero sin poder moverse mucho? Leer, ¿verdad? Pues no. Hoy no tocaba. Hoy no me apetecía leer. He tenido una sobredosis de lectura en las últimas tres semanas, y hoy... no me apetecía. he visto tres películas en casa. Jope, hace mil años que no veía una peli entera, y ahora, en dos días he visto cuatro. A ver:

Una mente maravillosa. Muy interesante. Una perspectiva de la esquizofrenia en el caso extremadamente particular de una persona hiperdotada: el matemático y premio Nobel de economía John Nash Vale la pena.

El señor de los anillos: la comunidad del anillo. Sobran los comentarios. Un clásico. La he visto por un motivo: uno de los libros que he leído estos días es 'Los hijos de Hurin' uno de los textos editados y publicados por el hijo de Tolkien, y aunque no me ha enamorado, sí que me ha metido el gusanillo de orcos, elfos y resto de animales de compañía. No hace falta decir lo que pienso sobre ella, ¿no?

Moon. Me ha sorprendido. Una buena historia de ciencia ficción, con un guión sólido y bien desarrollado y un personaje (un personaje) que se basta y sobra para comerse la pantalla. De lo más recomendable.

Centurión. Una de romanos que te puedes evitar. mala, mala, mala.  Ufff madre mía, qué mala.

Cuatro pelis en prácticamente veinticuatro horas. ¿Cuándo volveré a ver alguna peli?

:-)

Anatomía de un instante, Javier Cercás

El mejor libro que he leído en 2010

Pues sí. Hay que ser prudente cuando uno emite estos juicios, pero cuando uno se lee prácticamente de un tirón (empecé a las 10 de la mañana, y terminé  a las 10 de la noche) un libro de 450 páginas, por algo debe ser.

Es maravilloso el preámbulo, en el que el autor confiesa que su intención inicial fue escribir una novela y que la tenía terminada, y que al releerla se dio cuenta de que la realidad era mejor que la mejor de las ficciones, y dedicó un año y medio más a completar su investigación y contar, desde su subjetividad personal, lo que ocurrió antes, durante y de un modo limitado después del 23 de febrero de 1981.

Las escenas del Teniente Coronel Tejero entrando en el congreso pistola en mano y gritando el famoso 'quieto todo el mundo' forman parte de nuestra historia reciente; creo que todos las tenemos grabadas en nuestra memoria. El autor afirma que todo el mundo recuerda lo que estaba haciendo ese día. Yo, desde luego, lo recuerdo. Estaba en el instituto, haciendo primero de BUP. Al terminar las clases, hacia las siete, la profesora de matemáticas nos dijo que algo había pasado en el Congreso. Me fui a casa y allí me encontré a mi madre y a mi padre escuchando la radio, y entonces no se sabíamos exactamente lo que había pasado, puesto que la televisión sólo pasaba música clásica. Al cabo del rato oímos la proclama del Teniente General Milans del Bosch, y desde la ventana de mi casa, en la calle Duque de Gaeta, en Valencia, se veían pasar los carros de combate por la Avenida del Puerto, patrullando una ciudad desierta y atemorizada..... así hasta el mensaje del Rey, y luego las imágenes de la salida de los guardias civiles del Congreso y la rendición de Tejero. Todo eso está en mi cabeza, y creo que en la de toda la gente de mi edad. Uno de los episodios más dramáticos que nos ha tocado vivir. Un momento sacado de otros tiempos, una estampa del pasado revivida. Algo anacrónico pero a la ver real y vivido. Testigos de la historia por lo que no fue, pero pudo haber sido.

El libro cuenta el desarrollo de los acontecimientos desde meses antes. La situación política de una España desencantada por la crisis económica, desangrada por el terrorismo, desnortada por una crisis política que no se resolvería definitivamente hasta octubre del 82 cuando el PSOE ganó sus primeras elecciones, fue el caldo de cultivo para que una colección de nostálgicos de otros tiempos, idealistas de unos ideales trasnochados, ambiciosos políticos de uniforme y amantes de la 'mano dura' siempre que la mano se dirija a otros, montaran el espectáculo que sacudió los cimientos de la infantil democracia española y que a la postre la transformó en algo mejor, en algo en lo que todavía vivimos. Con todos sus defectos, pero con todas sus virtudes.

El libro está escrito como un ensayo, buscando razones, evidencias, pruebas, argumentos, pero se puede leer perfectamente como una novela. Pese al final conocido, la tensión se transmite desde cada página. la soledad de Suárez, la ambición de González, la confusión de los comunistas, la tensión en los cuarteles, la ambigüedad y el doble juego en ciertos momentos de la Casa Real... todo eso escrito de un modo vibrante y comprometido, ayudado por el paso del tiempo, desde luego, que permite sacar fantasmas de los armarios sin miedo a las consecuencias personales.

En el libro el autor da su opinión sobre todos los personajes que directa o indirectamente participaron, dejando bien a algunos y mal a otros. Los personajes nucleares de la acción son seis: Suárez, Gutierrez Mellado, Carrillo (los tres únicos presentes en el hemiciclo que no se arrojaron al suelo cuando empezaron los disparos) y sus contrapartes golpistas: Tejero, Milans del Bosch y el General Armada (ejecutor, caudillo y alma política del golpe, respectivamente) El autor defiende que en realidad el golpe fueron tres golpes en uno, pues cada uno de los tres principales golpistas buscaba una cosa diferente, y ese fue uno de los motivos del fracaso.

Repito, el libro puede leerse como una novela, pues es una novela de la realidad. La mejor ficción no nos permitiría dibujar una trama tan florentina, en la que los peones, alfiles, caballos y torres tuvieron casi más importancia que reinas y reyes en ambos bandos. Una ficción real, que estuvo a punto de sacarnos a todos del sueño democrático, y arrojarnos a un futuro diferente, desconocido y seguramente peor que el presente en el que vivimos. Una ficción real que tuvo un impacto real en el país, una vez derrotado el pronunciamiento, modificando el desarrollo del estado de las autonomías, introduciendo a España en la OTAN por la vía rápida y provocando una convulsión social que probablemente hizo a todos los españoles comprender lo valioso del juguete que teníamos entre las manos: la democracia; la capacidad de influir en nuestro destino.

No voy a contar más. Es mucho mejor que corras a la librería y compres el libro, que ya está en edición de bolsillo, y te enredes en sus páginas, en sus conspiraciones dentro de las conspiraciones, en su castellano periodístico, literario y accesible, que pone en tus manos un pedazo de Historia de España que muchos, que yo mismo, nunca comprendimos bien.

El golpe del 23 de febrero no fue una farsa, no fue una pantomima, no fue una improvisación. Fue mucho más que eso, y estuvo a punto de triunfar. En cierto sentido, y desde una perspectiva que el autor deja sutilmente abierta, triunfó al consolidar a la monarquía española en el corazón de los españoles. ¿Causalidad o causalidad? Lee el libro y saca tus propias conclusiones. ¿Quién venció en el golpe de estado del 23 de febrero?

¿Recomendable?
SIN NINGUNA DUDA. Un libro maravilloso. Compralo. De verdad. Leelo. Luego me comentas qué te ha parecido.

Quiz: ¿Qué hacías tú el 23 de febrero de 1981?

-----------------
Anatomía de un instante, Javier Cercás, Mondadori. 462 pág. 16,90 €

Pereza.....

Buah, no he publicado un post en serio desde julio, prácticamente, tengo catorce libros por comentar, y creo que no los voy a comentar todos. Haré una lista con los del montón (muchos) y comentaré los buenos (cuatro o cinco)

El verano ha sido complicado para postear, porque entre el viaje a Polonia, la visita familiar, la reincorporación al trabajo y luego mi breve y exitosa visita al hospital no he tenido mucho tiempo. Ahora hay que recuperar las buenas costumbres, y escribir un poco es una de ellas.

Además, creo que voy a usar más el 'go@blogger.com' que es el modo más rápido del universo para publicar cosas breves. Casi un twitter... pero no vamos a liar

Como los buenos propósitos se demuestran actuando... ahora mismo voy a colgar el primer comentario....

Feliz septiembre....

martes, 7 de septiembre de 2010

Tema resuelto.

Tres horas en el quirófano y ya estoy fresco como una rosa.

En serio. Estoy fantástico. Ya me he levantado, he hecho pis, me he reido con los medicos y tal.

A veces las cosas son menos graves de lo que parecen.

:-)

Una piedra en el camino.....

Se cruzo con mi destino......

Hoy me la quitan, o me las quitan, no lo sé.

Un par de dias fuera de juego y a la marcha.

Tengo que colgar los comentarios de muchos libros, creo que van por 13. El verano me ha vuelto perezoso.

A ver si empezamos ya..... esto es aburrido.

jueves, 5 de agosto de 2010

el dragón descansa en la orilla al amanecer



Cuando Ilúvatar creó Arda vio que su belleza superaba sus expectativas. Los mares tranquilos y tormentosos, las montañas y los valles, los ríos y los desiertos contrastaban armónicamente de modo que dejar vagar Su mirada por el mundo era un placer que lo llenaba de gozo.

Mucho tiempo disfrutó de Arda, mundo virgen y pristino, pero al cabo del tiempo pensó que la creación todavía no estaba completa, y retiró su mirada a las profundidades de su mente para intentar imaginar cómo mejorar lo perfecto. Descubrió así que había olvidado algo en su creación. Existía el azul, en los mares y en el cielo; el negro en la noche y en las cavernas; el rojo en la lava de los volcanes y en cada crepúsculo; el amarillo en las arenas del desierto; el marrón en las montañas y acantilados. Pero le faltaba el verde. Con sorpresa descubrió que no había creado nada verde que llenara Arda de alegría y esperanza.

Así Ilúvatar mejoró su creación. Decidió que allá donde las llanuras tocaban los ríos creciera la hierba, y verdes praderas proliferaron, y brillaban como esmeraldas sobre la tierra iluminada por el Sol. Decidió que allá donde la tierra se comenzaba a elevar hacia las montañas crecieran grandes árboles, y allá se alzaron los árboles mallorn, poderosos y recios, levantando sus gruesos troncos coronados de verdor, homenaje a su propia grandeza. Decidió que donde el viento soplaba fuerte crecieran árboles bajos, con troncos retorcidos que imitaran los mil caminos de su propio pensamiento, y así nacieron olivos y sabinas que salpicaban costas y llanuras.

Tras esta segunda creación Ilúvatar descansó complacido durante más tiempo del que los hombres sabemos contar, y se regocijó con el sonido del viento entre las ramas, y con los cambiantes colores que marcaban las estaciones, y disfrutó siguiendo el paso de las horas en las sombras proyectadas por los mallorn, su creación predilecta.

Sin embargo, al cabo del tiempo Ilúvatar se sintió solo, pues los árboles, la olas, los vientos y las briznas de hierba sólo se movían cuando Él lo deseaba, y acabó cansado de que no existiera la sorpresa sobre la faz de Arda. Así, se retiró de nuevo a la profundidad de su casa, y tanto tiempo pasó pensando que las praderas se agostaron sin su impulso divino, e incluso los mallorn, grandes como montañas y resistentes como el más duro metal comenzaron a sufrir de la desatención de su creador.

Finalmente Ilúvatar descubrió que lo que deseaba eran seres que pudieran decidir por si mismos, y decidió unir lo mejor de cada una de sus creaciones y construir criaturas que tuvieran la gracia del viento, el poder de los mallorn, el color de las praderas en primavera y un atisbo de su propia inteligencia.

Ilúvatar tomó arena de los desiertos, metal de las montañas, hojas verdes de los árboles, agua de mares y rios, añadió hielo de los glaciares y lava de los volcanes y lo mezcló todo en los hornos de vida de su casa. Así nacieron los dragones.

Cuando Ilúvatar vio al primero de ellos desplegar las alas entendió que jamás podría superar esa creación. Su terrible belleza le hizo suspirar de satisfacción, y supo que había conseguido lo que quería. Lo tomó en su mano, lo acercó a la cima de la más alta montaña y acercó su boca al hocico de la bestia. Ilúvatar sopló y con su aliento concedió al dragón el más peligroso don: el libre albedrío. 'Haz lo que quieras' le dijo 'éste es tu mundo'.

El dragón miró a Ilúvatar a los ojos, levantó la cabeza y rugió exultante, pues había comprendido el increible regalo que había recibido. Echó a volar y se dispuso a cumplir el deseo de su creador. Comenzó a hacer su voluntad.

Durante eones Ilúvatar vió cómo los dragones aumentaban su número, y se alegró con su proliferación, con sus danzas en el aire, con su furia y con su terrible poder. Y volvió a ser feliz.

Sin embargo, al cabo del tiempo, los dragones comenzaron a confundir las palabras que acompañaron a su creación y donde Ilúvatar había dicho 'éste es tu mundo' comenzaron a entender 'este mundo es tuyo', y se precipitaron a una orgía de destrucción y abuso. Allá donde le placía, cualquiera de ellos dejaba escapar su rugido llameante, y los mallorn ardían como teas en las laderas de las montañas. Cuando uno deseaba retozar se revolcaba por las praderas, arrasando la hierba. Si otro no gustaba de un rio lanzaba rocas sobre su cauce, desviándolo para su propio placer.

E Ilúvatar se entristeció, pues comprendió que el don del libre albedrío no puede concederse sólo: necesita el contrapeso de la responsabilidad. Y se percató de su olvido y de su error, obcecado por la belleza de su propia creación, y comprendió que debía poner fin a los dragones y comenzar de nuevo.

Las lagrimas de Ilúvatar al llorar por su error, y por tener que eliminar su creación más preciada inundaron la tierra, y los dragones, con todo su poder, se echaron a temblar y se escondieron en cuevas, en acantilados, en marismas, en fiordos, allá donde cada uno pensó que la ira de su creador no le podría alcanzar.

Ilúvatar levantó las manos para pronunciar las palabras que terminarían para siempre con ellos, pero en el último momento se arrepintió, incapaz de destruir tanta belleza, y en lugar de 'desapareced' pronunció 'dormid', y allá donde cada uno de los dragones estaba se desplomó sobre la tierra, sobre el mar, sobre la pradera, sobre la montaña, y comenzó un sueño que continua hasta ahora.

Y así eones después, nosotros, hijos segundos nacidos de la voluntad de Ilúvatar, que nos creó pequeños, débiles, mortales, atrapados al suelo, y a los que recordó dotar de responsabilidad a la vez que de libre albedrío, podemos disfrutar de Arda. Y cada vez que en la orilla del mar, en la montaña, en el pantano o allá donde sea vemos el inmenso y bello cuerpo de un dragón durmiendo el sueño de Ilúvatar, recordamos que el mundo no es nuestro, y que debemos cuidarlo como jardineros un jardín preciado, porque ahora estamos pero podemos no estar.

----

Los que conozcan Tolkien habrán reconocido Ilúvatar, Arda y a los Mallorn. Es un abuso por mi parte reescribir la cosmogonía de Tolkien, pero... jope, déjame abusar de vez en cuando. Quería probar el 'estilo Silmarilion'.

El cuento, bueno la leyenda esta, la he escrito de un tirón al ver la foto. Estoy muy contento, porque hace mucho tiempo que no escribía nada.

Si te ha aburrido y lo has dejado, perfecto. Si has llegado hasta aquí... muchas gracias!

:-)

sábado, 24 de julio de 2010

Inmunidad diplomática, Lois McMaster Bujold

Novela negra del espacio exterior. El último episodio de la saga de Miles Vorkosigan, el simpático,  curioso y superdotado heredero de un importante clan familiar de Barrayar.

Como ya sabes me gustan mucho las novelas de ciencia ficción. Esta entra en la categoría de 'Space Opera', osea, aventuras sin más. En este caso está en la línea de las novelas de intriga de Asimov, como Bóvedas de acero, en las que el autor escribe una historia de intriga y misterio, una novela negra en cualquier caso, y la localiza en el futuro, en su particular visión universo imaginario.

La autora es una superdotada creadora de tramas, que localiza siempre en su universo poblado por humanos en distintas 'civilizaciones' galácticas. Barrayar es el centro de su universo inventado. Un imperio secundario que no hace mucho tiempo luchaba contra el invasor 'cetagandano' y que ha conseguido sacar la cabeza y asentarse en plano de igualdad entre los demás. Barrayar es un imperio anticuado, dirigido por una aristocracia militarista al modo de la Europa feudal. Miles, el protagonista, es consciente de que su cultura está atrasada, que es pueblerina, y que necesita progresar para poder tratar en planod e igualdad con los demás. Pero aún así él ama su mundo, a su gente y da todo lo que tiene para acompañarlo en su camino de progreso.

Vamos al libro. Un oficial de seguridad desaparecido en una flota mercante. Un incidente en un puerto de paso. Un alférez que decide desertar en la flota de Barrayar y determinadas tensiones que se producen en uno de los planetas fronterizos del Imperio Cetagandano. Todo esto hace que el Emperador Gregor decida que Miles debe interrumpir su viaje de novios para intentar solucionar la situación.

A partir de aquí se desarrolla la trama en la que aparecen bailarinas cuadrúmanas, funcionarios impertinentes, almirantes anclados en el pasado y personajes equívocos. Una guerra parece estar a punto de estallar, y sólo Miles parece tener la clave para impedirlo. Vamos, una intriga en toda regla.

¿Recomendable? A mi me ha gustado. Debo haber leído diez libros de esta escritora, y todos me han parecido al menos divertidos. Es literatura de evasión pura, sin más, y ¿para qué más para disfrutar en una tarde de verano?

-----------------------

Inmunidad diplomática, Lois McMaster Bujold, ediciones B, 320 pág. 17,95 €

jueves, 15 de julio de 2010

La física de lo imposible, Michio Kaku

El autor es un físico teórico que en su vertiente 'formal' trabaja sobre las teorías de la gran unificación, llamadas también 'teorías del todo', específicamente en teoría de cuerdas y branas, una de las espectaculares fronteras de la física,  que pretende conjugar relatividad general y el 'modelo estandard' de física de partículas  en una única teoría, la teoría final, la teoría del todo, aquella de la que surgirían como casos particulares las leyes claves de la física sobre las que se asienta nuestro conocimiento del universo desde la cosmología hasta la cromodinámica cuántica.

Esta introducción inicial es simplemente para que quede claro que el autor puede permitirse opinar sobre determinadas cosas con conocimiento de causa. Además de esto, Kaku es un magnífico divulgador que es capaz de explicar en términos inteligibles para cualquiera los conceptos más extraños y alejados del sentido común que abundan cuando uno se acerca a las fronteras de la física.

Kaku parte de las 'tres leyes de Clarke', enunciadas por el genial Arthur C. Clarke, y que dicen:

1) Cuando un distinguido y anciano científico dice que algo es posible, casi seguro está en lo cierto. Cuando dice que algo es imposible, probablemente está equivocado
2) El único modo de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un paso más allá, en el reino de lo imposible
3) Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia
p. 21 ed. coment

Sobre esto el autor clasifica las 'imposibilidades' estudiadas en tres tipos: aquellas que pueden convertirse en tecnologías a nuestro alcance en un periodo cercano (digamos cien años), las que no violan leyes conocidas de la física pero por cualesquiera motivos son en principio inalcanzables para nosotros en un periodo imaginable (miles de años) y las que violan alguna ley conocida de la física y para conseguirlas habría que dotarse de un nuevo paradigma en la ciencia al nivel más básico.

Es interesantísimo ver cómo  Kaku aporta argumentos para clasificar cosas como los campos de fuerza, la teleportación, la telepatía o las naves estelares (en el sentido de capaces de cruzar el espacio hasta estrellas cercanas) como imposibilidades de tipo I, Los viajes a más velocidad que la luz o el viaje en el tiempo como imposibilidades de tipo II, mientras que deja la precognición o las máquinas de movimiento perpetuo como imposibilidades de tipo II y por tanto que violan principios conocidos de la ciencia.

Es uno de los libros que he leído recientemente con el que más he disfrutado. Es recomendable para todos, los que conocen algo de ciencias y física y los que no. El lenguaje es comprensible y natural. El libro es casi una necesidad para aquellos a los que nos gusta la ciencia ficción, aunque sólo sea por la 'cultura trekkie' del autor, que demuestra ser un profundo conocedor de este género literario y sus autores clave, cosa que por otra parte no es nada extraordinario entre grandes científicos.

¿Recomendable?
Sin duda alguna. Léelo. Aprenderás, lo pasarás bien y te sorprenderás.

--------------------
La física de lo imposible, Michio Kaku, 464 pág. 20,90 €
Leído en inglés en digital.

sábado, 10 de julio de 2010

Lo que hay que tener, Tom Wolfe

Es posible que te suene la película 'Elegidos para la gloria' de hace unos quince años que, centrándose en las vidas de los siete primeros astronautas americanos, relata los primeros años del programa espacial tripulado norteamericano. Pues este es el libro en el que se basa la película.

Es posible también que te suene Tom Wolfe como escritor. Debería: 'La hoguera de las vanidades', 'Todo un hombre' o 'Yo soy Charlotte Simmons' son libros que vale la pena leer.

Éste es un libro anterior y no es una novela, es un híbrido entre reportaje de investigación, novela y crónica. Tom Wolfe es el padre del  'nuevo periodismo' que nació con el 'A sangre fria' de Truman Capote. Su dedicación primaria al periodismo de investigación se nota en cómo está planteado, articulado y escrito el libro: una interesantísima crónica articulada entorno a los siete astronautas del proyecto Mercury original y de su entorno más cercano.

Muy interesante la descripción de la rivalidad entre los pilotos de la fuerza aérea que estaban batiendo records de velocidad y altura a la vez que se desarrollaba el programa Mercury. La figura de Chuck Yeager, que batió la barrera del sonido, como padre espiritual de los pilotos de pruebas, esa cofradía cuyos integrantes comparten una relación insana con el riesgo, y un ego del tamaño de una montaña. Ese 'Right Stuff', 'lo que hay que tener' en castellano, que les hace buscar los límites y después sobrepasarlos para ver hasta dónde se puede llegar.

Las mujeres de los astronautas ocupan también un espacio esencial en el libro, las compañeras que esperan solas en casa y sufriendo cada día que pasa la inquietud, la ansiedad de ver si vuelve o no vuelve, para luego ver como recién llegado a casa el piloto se vuelve a ir con los compadres de la hermandad de adrenalinadictos a tomar cervezas y a .... más cosas.

La carrera espacial fue lo más parecido a una guerra sin armas que se libró entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Cada paso de los americanos era anticipado por los Soviéticos, que los adelantaban una y otra vez, hasta que los americanos empeñaron a la nación en un proyecto de escala bélica para colocar una bandera americana en la luna y evitar que ésta se convirtiera en un 'punto rojo sobre sus cabezas'.

Lo diferente de este libro es el planteamiento abierto, que no esquiva las profundas diferencias que había entre los siete elegidos en todos los sentidos. Diferencias de formación, de entrenamiento, religiosas, políticas, y de todo tipo, que cristalizaron en varias discusiones épicas entre ellos, polarizándolos en dos bandos, uno liderado por Alan Shepard, vividor, arrojado, valiente hasta la inconsciencia, y el otro liderado por John Glenn, religioso, el perfecto padre y militar, que luego fue senador durante muchos años, y volvió a subir al espacio a los 77 años, en una misión de la lanzadera en la que también voló Pedro Duque, convirtiéndose en el ser humano de más edad que subió al espacio.

¿Recomendable?
Si, por poco que te interese la carrera espacial. Sin duda.

-----------
Lo que hay que tener, Tom Wolfe, ed. Anagrama. 352 pág. 9,61 €

miércoles, 7 de julio de 2010

A la final del mundial

¡ESPAÑA A LA FINAL!

Nunca lo he visto. ¡Ya era hora, coño!

viernes, 2 de julio de 2010

El alma está en el cerebro, Eduardo Punset

Punset es uno de los grande comunicadores de la ciencia que hay en España. Forma parte de nuestra Santísima Trinidad quizá junto con Jorge Wasenberg y Juan Luis Arsuaga. Su programa semanal 'Redes' es una necesidad.

En interés de Punset se concentra principalmente en temas relacionados con las ciencias de la vida, la antropología y aquello que rodea el elusivo concepto de consciencia. Es fácil ver los capítulos de redes en Internet, a través del enlace que he colgado arriba, y todos ellos son interesantes en mayor o menor medida. Su capacidad de comunicación se combina con sus estupendas cualidades como entrevistador. Lo dicho. La serie vale la pena.

El libro que he leído ahora trata sobre las bases biológicas de la personalidad y otros temas relacionados con la neurociencia. El propio título nos da clarísimas pistas sobre la temática. El libro está dividido en dos partes de las que par ami es mucho mejor e interesante la segunda que la primera.

Punset recorre cuestiones clave como son la percepción y la interpretación que el cerebro hace sobre los estímulos sensoriales que recibe, la primacía del cerebro reptiliano sobre el cortex cerebral, osea sobre lo que nos hace humanos, a hora de dirigir las respuestas automáticas ante amenazas o estímulos concretos. A un nivel más alto, Punset trata temas relacionados con la violencia, la imaginación, el cerebro y las matemáticas. Por último, conociendo a Punset, no podía dejar de tratar la felicidad y la depresión.

Como digo, el libro me ha parecido muy interesante, sobre todo en su segunda mitad. El estilo de redacción de Punset a veces es un pelín confuso, puesto que el autor va tomando y citando constantemente a expertos en las distintas materias a los que ha entrevistado en el programa. Esto hace que muchas veces repita comentarios, citas o argumentos.

Me quedo con muchos momentos del libro, no con uno sólo.

Nos encanta creer que somos "la cúspide de la Creación ", como se decñía antaño. Somo los únicos que podemos hablar, los únicos que tenemos emociones,los únicos... los únicos... En realidad tal vez los hombres somos los únicos que somos hombres.
p. 373 ed. coment.

No olvide que la felicidad, su felicidad, no es más que una emoción, y por tanto, un estado transitorio.
p. 420 ed. coment.

¿Recomendable? Si. Si ves que el principio del libro te parece pesado sáltalo y vete a la segunda parte. Luego podrás volver al principio.

-------------
El alma está en el cerebro, Eduardo Punset, ed. Punto de lectura, 420 pág. 6,00 €

jueves, 1 de julio de 2010

Lecturas recomendadas para este verano (Física en la ciencia ficción)

Uno de los blogs que sigo: 'física en la ciencia ficción', divertido y escrito por un físico, nos recomienda unos cuantos libros para el verano.

Varios los he leído y voy a buscar alguno de ellos inmediatamente. Casi todos son de divulgación científica, sólo hay tres o cuatro de ciencia ficción.

Vale la pena leer el post, pero vale más la pena leer alguno de estos libros. Personalmente tengo una querencia especial por Michio Kaku. Me parece tan magnífico divulgador como al redactor del post.

http://fisicacf.blogspot.com/2010/07/lecturas-recomendadas-y-el-consabido.html

Espero que te guste

sábado, 19 de junio de 2010

Antonio y Cleopatra, Collen McCullough

Antonio y Cleopatra, Collen McCullough

La última novela de la serie de la autora sobre Roma. El primer hombre de Roma, La corona de hierba, Favoritos de la fortuna, Las mujeres de César, César, El caballo del César y Antonio y Cleopatra. Una serie de siete volúmenes en la que la autora recorre la transformación de Roma de República en Imperio. Comienza con la ascensión de Mario, que consigue rechazar la invasión gala que ha destruido varios ejércitos romanos. Sigue con la dictadura de Sila, continúa con la ascensión de César, su duelo de titanes con Pompeyo, la muerte de César en la escalinata del senado y la guerra civil que sigue a la misma, que deja el mundo en manos del joven Octavio, sobrino y heredero de César y de Marco Antonio, primo de éste y un dotado general.

Este último libro se concentra en la rivalidad entre ambos extendida a lo largo de diez años de fintas, juego político, encuentros y desencuentros. De una parte el frío y racional Octavio, una persona con un propósito en la vida, que ve cómo la República ha desangrado a Roma en una serie interminable de guerras civiles, y que es el momento de transformar este sistema político en otro diferente, basado en el poder absoluto concentrado en una persona, y desplegado a través de los mismos instrumentos de la República, el consulado y el senado. De la otra parte Marco Antonio, epicúreo, una fuerza de la naturaleza, un gran general de batallas pero no de guerras, que ha vivido a la sombra de grandes hombres que le impiden ocupar el lugar que siempre ha creído que es el suyo: ser el 'primer hombre de Roma'.

Y Cleopatra, mitificada por el cine, llamada por Octavio 'Reina de las Bestias' por su adoración a dioses zoomorfos como Apis u Horus. Cleopatra, que dedica toda su energía vital a construir un futuro para su hijo, Cesarión, que ha tenido con Julio César. Manipuladora, intrigante, despiadada y, para su propio pesar, enamorada de Antonio.

La extensión del libro permite a la autora dar voz a numerosos personajes secundarios, como Cesarión, Livia la esposa de Octavio, tan importante como él en la transformación de República a Imperio, o Agripa, la mano derecha de Octavio y su mejor general.

Aunque esté centrado en las figuras de Marco Antonio y Cleopatra, quizá por su peso en el imaginario colectivo, el protagonista real del libro es Octavio, que lidera la transformación de Roma. El cambio que hará que la ciudad estado se transforme en un Imperio que perviva quinientos años más en base a una estructura de poder que se asienta en estos años. Cronológicamente está situado unas décadas antes del nacimiento de  Cristo - el rey Herodes de Judea es uno de los personajes del libro -, y cubre los diez años que median entre el segundo triunvirato (Octavio, Marco Antonio y Lépido) y la apoteosis de Octavio con César Augusto. En este tiempo Roma debe luchar contra el hambre, la ruina y la sangría de hombres que han supuesto las guerras civiles que se suceden entre el ascenso de Mario y la derrota de los asesinos de César en la batalla de Farsalia.

Octavio es el líder de este cambio, y sin duda es un hombre con un propósito. Comprende que la República es frágil internamente, y que la sucesión de parejas de cónsules  que ejercen el poder durante un año y luego se marchan a administrar provincias remotas no permite el desarrollo social, y facilita el camino a arribistas que intentan acaparar y ejercer el poder de un modo despótico. Octavio ve que se necesita un liderazgo personal más fuerte para poder enfrentarse a los desafíos de una ciudad que nació como eso, pero que ahora es el poder indiscutido alrededor del Mediterráneo y más allá. Ese liderazgo personal debe ser diferente al de un Rey, figura denostada por los romanos por su propia tradición centenaria.

Resulta interesante ver la visión alternativa de la autora sobre todo lo que rodea  la derrota de Antonio y Cleopatra, la muerte ambos y la de Cesarión. En todo ese episodio yo veo algunos flecos que, en cualquier caso, forman parte de lo que la historia no registra ni puede registrar y cada cual puede recrearlos a su gusto.

Me ha resultado muy atractiva la descripción del choque cultural que se produce entre Cleopatra y los romanos. Ella no entiende muchas cosas, lo que la lleva a cometer numerosos errores y tomar decisiones que se vuelven contra ella. Proviene de una cultura con valores distintos en lo personal, en lo social, en lo político y en lo militar, y nunca encaja en el mundo romanizado. Jamás entiende que ella nunca impartirá justicia en Roma, pese a que Antonio derrotara a  Octavio y se convirtiera en el señor de Roma. Un ejemplo: en una batalla menor Cleopatra quiere recompensar a los legionarios de Antonio que ha destacado por su valor, y les regala joyas y oro. Ellos lo rechazan y lo tiran al suelo despreciándola. Lo que quieren es su corona de hojas de roble, el premio romano al valor.

Tengo que mencionar la traducción del libro. Un horror. HO-RROR con todas las letras. La primera mitad es terrorífica, aunque luego mejora. Supongo que el traductor usó un programa de traducción automática y luego lo corrigió, y lo que es seguro es que el traductor no había leído ni una sola página del resto de volúmenes de la serie, y si lo hizo lo olvidó. ¿Cómo se puede hablar de 'Murallas Servian' cuando son las 'Murallas Servias' o 'Servianas' en todo caso? o cruzar el 'río Meander', que todo el mundo sabe que es el 'río Meandro'. En ambos casos se ha dejado el  nombre 'Serbian' o 'Meander' se ha dejado en inglés, y no tengo nada contra el inglés, la verdad, pero este libro lo estaba leyendo en castellano. No cuento más, pero un pecado. Pecado mortal.

Por su edad, dudo que la autora continúe con la serie, lo que por desgracia nos privará de horas de entretenimiento. Entiendo de todos modos que la historia decae desde la destrucción del único rival de Octavio por el poder, un poder que ejerce de modo omnímodo durante lo siguientes cincuenta años.

¿Recomendable?
Si.

También recomendable es la serie  de televisión ROMA, que se desarrolla unos años antes de este libro y que se concentra en la ascensión y caída de César y en los años que siguen a su muerte. En ella aparece el personaje de Octavio, desde que es niño hasta que finalmente son derrotados los conjurados Pompeyo, Bruto, Casio y Cicerón principalmente.

-----------
Antonio y Cleopatra, Collen McCullough, ed. Planeta, 750  pág. 10,95 €