viernes, 1 de enero de 2010

Catilinarias, Marco Tulio Cicerón

Un salto mortal al pasado. Del Gotterdamerung a los convulsos años en los que la República romana se deslizaba despacio pero imparable hacia el Imperio. Cicerón, el orador por excelencia, preocupado por la República pero también por su propia inmortalidad anticipa un complot contra la República instigado por Catilina, frustrado por cuarta vez en sus ambiciones consulares y que tras entender que jamás alcanzaría la más alta magistratura de la República decide embarcarse en la aventura revolucionaria. Golpista le llamaríamos hoy en día.

Hasta cuándo vas a abusar de nuestra paciencia Catilina
I, 1; pág 43 ed com

Cicerón, Cónsul ese año, conoce la conspiración y lucha contra ella no con la espada sino con la palabra, su arma predilecta. Mediante su servicio de espionaje, que indudablemente debía ser poderoso, y a través de cuatro discursos en el senado y ante el pueblo reunido denuncia la conspiración, consigue la expulsión de la ciudad de los principales conspiradores y la detención de sus secuaces. Cicerón, que como dice el senado:

por haber liberado a la ciudad de los incendios, a los ciudadanos de la matanza y a Italia de la guerra.
III, 7; pág 113 ed com

es el héroe del día, y como él mismo no para de repetir, consigue el éxito como civil, usando las armas de la política, no las de la guerra. Esto le llena de orgullo, más aún por no venir de una familia con generaciones de próceres de Roma a sus espaldas. Al contrario, él es un hombre nuevo, el primero de su familia que sigue el Cursus Honorum hasta el final, lo que suscita el desprecio de muchos.

Obsesionado cono su propia trascendencia Cicerón se preocupa años después de los acontecimientos de publicar los discursos mediante los cuales conjura el peligro. Estos discursos son conocidos como las Catilinarias, y su traducción es este libro.

Durante siglos Cicerón ha sido puesto como el ejemplo máximo de elocuencia. Sus discursos, de los que muchos se conservan, han sido objeto de estudio, referencia y modelo. Estoy seguro de que más de un político o dictador de hoy en día lee a Cicerón para tomar ejemplo de su estilo.

Roma y lo que la rodea siempre me han cautivado, desde que de pequeño leí una biografía ilustrada de César, e inmediatamente después el Quo Vadis de Siekiewickz entero (si, no la película, sino el libro. Esta afición se fijó definitivamente tras ver en la fila uno de un cine en cinemascope Ben Hur. Siempre me ha parecido uno de los periodos que más huella ha dejado en la historia.

Leo tanto novela moderna ambientada en Roma - y aprovecho para recomendar la tremebunda serie de libros de Colleen McCullough que abarca el periodo de transición de la República al Imperio-, como clásicos latinos -y si te interesa yo empezaría por 'La guerra de las galias' de César. Este libro, sin duda, pertenece a esta segunda categoría.

¿Recomendable?
Si. Fácil de leer. Más interesante si conoces la historia que si es una novedad para ti, pero recomendable en cualquier caso.

No puedo evitar recomendar a quien no haya podido disfrutar de ella la serie 'Roma' de la HBO. En ella Cicerón tiene un personaje importante aunque no muy lucido. Independientemente de esto, la serie es de lo mejor que he visto en televisión jamás. La ambientación es perfecta, los personajes más que correctos, la trama realista y ajustada razonablemente a la realidad histórica. No te será difícil encontrarla por ahí, y si no te la compras, que está barata.

Una última cosa. Me puedes llamar pedante, pero me encantaría saber leer en latín, pero eso, creo,q ue lo dejaré para mi próxima reencarnación. :-P

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Catilinarias, Marco Tulio Cicerón, Alianza editorial, 150 pág. 6,75 €

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