viernes, 8 de octubre de 2010

De todo lo visible e invisible. Lucía Etxebarria


Un libro muy interesante. Quizá se me ha hecho un poco largo en su parte central, pero tanto su planteamiento como su desenlace son estupendos.

La historia. Una no tan joven de buena familia vuelve a España después de unos años en Inglaterra primero en una relación y luego sola. Se introduce en los círculos culturales de la capital, donde con cuatro duros y junto con un chico homosexual que conoce, y que se convierte en su amigo del alma rueda un cortometraje que comienza a recibir premios y más premios en festivales y se convierte en objeto de culto en ciertos ambientes.  Con el dinero que obtienen ruedan una película, que resulta un fracaso de crítica y un éxito de público, recibe también reconocimientos en  festivales muy importantes y les catapulta, especialmente a ella, a la fama.

Ella se convierte en un icono pop, su desparpajo en los medios la convierten en una asidua de tertulias radiofónicas, programas de televisión y todo tipo de inauguraciones, estrenos, etc.

En esta vorágine, la protagonista comienza una relación con un poeta vasco que acaba de ganar un importante premio. Mucho más joven que ella y con novia formal, la relación no parece tener futuro, pero el lazo que les une es intenso y resistente. Además de la atracción personal, él la considera la llave que le abra puertas en la vida social madrileña, y ella, después de una vida compleja en lo emocional, ve en él una especie de alter ego con quien puede mantener una relación entre iguales. El sexo completa el círculo, y fuerza y refuerza hasta el extremo la relación.

En ese momento comienza el descenso a los infiernos de la pareja. El amor se va transformando en dependencia, la dependencia en carga y la carga en desprecio. No se soportan pero no se pueden separar. Ambos llevan al límite su relación sin ser capaces de romperla, sin darse cuenta de que la espiral destructiva para la pareja les conduce a la autodestrucción  por separado.  Ella se intenta suicidar sin éxito (no te estoy reventando la historia porque así empieza el libro), e intenta rehacerse, pero la intensidad de sus sentimientos y de su lazo está más allá de su racionalidad.

Este es el resumen. Suena melodramático, ¿no? Me recordó mucho una película de Claude Chabrol 'El infierno' sobre un hombre obsesionado con la infidelidad de su esposa. Más allá de la temática, el tipo de relación es el mismo: la dependencia mutua que trasciende lo soportable. Vale. Es melodramático, pero.. ¿quién no ha vivido alguna vez una situación melodramática? ¿quién no se ha sentido unido a alguien más allá de lo razonable?

Otro aspecto del libro  muy interesante según mi punto de vista es la historia familiar: la contraposición entre las dos hermanas, Ruth y Judith, personajes bíblicos los dos que no he sabido interpretar a la luz de sus respectivas historias en la Biblia. La protagonista una mujer vital, transgresora, autónoma, autosuficiente, irreverente y provocadora. Judith, su hermana mayor, es convencional, inteligente, moderada, de vida modélica. Sueño y pesadilla para su padre que con su frialdad y distancia no llena el hueco que dejó la madre, desaparecida en circunstancias no aclaradas cuando Ruth era una niña.

El libro está escrito con muchísima inteligencia. Las páginas están vivas, llenas de situaciones, de momentos introspectivos en los que los personajes, bueno, especialmente la protagonista, desnudan su alma ante nuestros ojos. El estilo es el de narrador omnisciente que describe, cuenta,  analiza y toma partido en cada situación. No llega a plantear una visión equilibrada entre ambos amantes porque la protagonista indiscutible es ella, Ruth, pero sí que nos acerca al punto de vista de él, de Juan. Repito que el nudo del libro se me hizo un poco largo, y me quedo con la sensación de que con cien páginas menos me hubiera gustado más, pero vamos, eso es mi opinión personal e intransferible, y muy discutible.

Al leer un libro de estas características uno no puede evitar pensar cuánto de autobiográfico hay en sus páginas. Seguro que la autora está harta de esta interpretación, y con todo el derecho del mundo reclamará para sí el derecho a fabular, a inventar, a crear, a usar la imaginación en definitiva para inventar personajes a su gusto. Y si ella dice que ella no es el personaje, pues yo me lo creo y punto.

No suelo leer muchos libros de estos que vienen rodeados de un boom mediático, como lo tuvo en su momento este y otros de la autora.  Después de leerlo he buscado algunas cosas por ahí sobre la autora, y he descubierto que Lucía Etxebarría  me cae bien. Resulta que tiene mi edad, en realidad es tres meses  y siete días más joven que yo, nació en Valencia, donde yo viví muchos años. Leeré más libros tuyos,  Lucía. Sin duda.

¿Recomendable? Si, sin duda.

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De todo lo visible e invisible. Lucía Etxebarria. Booklet, 541 pág. 6,60 €

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