domingo, 17 de octubre de 2010

el pequeño placer de hacer una foto

el pequeño placer de hacer una foto

cap d'es falcó, ibiza; 16/10/2010

Hace casi dos años que subo fotos a flickr. En enero de 2009 abrí esta cuenta y a partir de ese momento he subido setecientas noventa fotos. Ahora las cosas no son como antes. Casi no sabía para qué servían la mitad de los botones, opciones y menús de la cámara, que era también algo más básica que la que uso ahora, y mucho más básica que la que me gustaría usar. Entonces no quedaba con gente para salir a hacer fotos, y mucho menos me pegaba tremendos madrugones para llegar a un sitio determinado en un momento concreto. Me acuerdo perfectamente de la primera vez que hice una larga exposición nocturna, y el asombro que me produjo ver cómo la luz de la noche creaba escenarios completamente diferentes, con colores imposibles de día.

Desde entonces han pasado muchas cosas. He hecho un par de cursos de fotografía y composición, pero sobre todo he aprendido mucho de la gente que me rodea en esta afición. He pasado (he perdido diría alguien) mucho tiempo mirando fotografías de otros y de otras, analizando los datos EXIF y cabreándome cuando no se dejaban ver. He intentado adivinar qué tipo de procesamiento tenía una determinada foto, intentando reproducirlo, a vece scon éxito y a veces sin éxito. Y he preguntado mucho, mucho, mucho. Creo que he tenido suerte de caer en un grupo de gente fantástica con la que comparto una aficion y cada vez más cosas, y que me dejan aprender de ellos.

Ah... y he copiado. Vaya que sí. Intentar recrear una foto determinada es más difícil de lo que parece. No basta ir al mismo sitio y configurar reproduciendo exposición , ISO y apertura. No. Tiene mucho más, que a veces se consigue y a veces, muchas, no.

Y ahora, ¿qué he conseguido? Bueno. Sería de una absurda falsa modestia decir que sigo haciendo las mismas fotos patéticas que hacía al principio. Tengo algunas ideas de técnica fotográfica que antes no tenía, y eso necesariamente se nota. Tengo mucho mejor material y lo manejo mucho mejor que antes. Produzco consistentemente resultados que me dejan contento más veces, muchas más veces que antes. Ahora soy capaz de predecir los resultados en una situacion determinada, y de estar una hora en un encuadre sacándole todo el partido posible.

Y sin embargo todo eso palidece ante el pequeño placer que supone levantar la cámara y simplemente disparar. Ayer pasó algo así. Nos pegamos una caminata importante por el monte en medio de la noche, arriba y abajo, arriba y abajo hasta que llegamos, casi con la luz del día a un sitio donde no habíamos estado. El amanecer no estuvo mal, y de él saqué varias fotos de las que estoy contento, jugando con filtros, exposiciones y todo lo demás. Un buen día se puede decir. Al volver, ya un poco cansado por la caminata y con ganas de desayunar, pasamos por este sitio. La torre de Es savinar, al extremo del pequeño cabo donde empiezan es freus se recortaba contra el mar, no contra el cielo, dando una perspectiva diferente. El Sol, que ya estaba bastante alto iluminaba la escena en un ángulo interesante. El cielo estaba limpio, sin nubes. Quizá a alguien le gustaría de otro modo.... a mi me va bien así.

Desde luego no era momento de sacar nada de la mochila, así que cogí la compacta que suelo llevar colgada o en un bolsillo y disparé. Un instante nada más, ni filtros, ni trípode, ni pruebas... sólo un instante para fotografiar. Casi ni tiempo para ver el resultado, porque ya estaba haciendo esperar a los demás. Sólo el placer de hacer una foto, sin preocuparme de nada más.

Hoy me he fijado en esta foto, y me gusta mucho más que cualquier otra que tomara ayer. Igual me pasé dos o tres minutos preparando o trabajando en las otras, frente a sólo un instante de levantar la cámara y disparar en esta. Espero no perder nunca esa sensación de sorpresa que uno tiene cuando, después de hacer una foto, ve el resultado y le gusta. Cuando me pase eso me dedicaré a otra cosa.

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