lunes, 29 de agosto de 2011

Amanecer en aguas blancas

Un amanecer en Aguas Blancas. Es mi playa favorita sin duda. Debajo de un acantilado y orientada al Este, cuando sopla viento de levante las olas la barren casi en su totalidad.

Los amaneceres en aguas blancas son fantásticos. Siempre hay algo que fotografiar. Las rocas en primer plano, los islotes más allá, la silueta de Tagomago... Una delicia.

luna tímida al amanecer

La luna está en un menguante rabioso. Sale un par de horas antes del Sol, y da tiempo a fotografiarla sobre uno de los islotes. Una línea, un suspiro en el cielo.

antes de salir el sol

Con un tiempo de exposición de alrededor de medio segundo el mar fluye alrededor de las rocas.

amanecer

Con el filtro de diez pasos el mar aparece plano esté lo agitado que esté. Unas fotos que tienen un componente irreal. Me encantan.

La noche ya no es noche, pero el día todavía no es día. ¿Los ves? Ahí están los dos, pero no ves a ninguno.

el mar

Disparando en el tiempo que toca se ve perfectamente el estado del mar.

buenos días

Y el Sol, el protagonista del amanecer.

madrugadores

Hay gente que se baña desde antes de que salga el Sol.

deportes de riesgo

O que practica deporte sobre las olas.



Nikon D90, diversos objetivos: Nikon 50mm f/1.4; Sigma 10-20 f/4-5.6; Sigma 24-70 f/2.8; Sigma 70-200 f/2.8; kenko * 2

viernes, 26 de agosto de 2011

Economía, ideología, Angela Merkel y el hombre del saco.

Para animar un poco el tema vamos a reformar la Constitución. Esa de la que somos incapaces de eliminar el toque machista trasnochado de la preferencia del varón por la mujer en la sucesión a la Corona.

Y a mi el tema me preocupa. Repasando la constitución encuentro principalmente cuatro artículos 38, 40, 128 y 131 relacionados con la determinación de la política económica del estado. Me llama la atención muy especialmente el artículo 40, que en su punto uno dice:

"Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo."

Me gustan las referencias al progreso, la equidad, la estabilidad y el pleno empleo. Creo que los 'padres de la patria' hicieron ahí un buen trabajo. Y leyendo esto ¿hace falta una reforma de la Constitución para fijar un techo al déficit público? ¿No es suficiente la referencia a la 'política de estabilidad económica'? No nos engañemos, introducir en la Constitución una referencia explícita al equilibrio presupuestario es lisa y llanamente constitucionalizar una determinada doctrina económica.

La doctrina económica del partido de gobierno se traslada a leyes y a decretos. Un ejemplo clarísimo es el Plan E que permitió hace dos años dar trabajo cientos de miles de personas y realizar miles de pequeñas intervenciones en casi todos los municipios de España. El presidente Zapatero impulsó una actuación Keynesiana: incremento de la demanda agregada por la vía del gasto público. El Partido Popular propuso por el contrario una actuación diametralmente opuesta y alineada con los postulados de la escuela neoclásica: reducción de impuestos con el objeto de estimular el consumo y la inversión. Ambos partidos pretendían conseguir lo mismo: dinamizar la economía incrementando la demanda agregada, pero por caminos completamente diferentes. La diferencia en el pensamiento económico se traslada a los planteamientos políticos de los partidos. No podía ser de otro modo.

Ahora nos encontramos de sopetón que vamos a reformar la Constitución para introducir en ella una limitación que responde claramente al pensamiento de una escuela económica, que defiende que la clave para la estabilidad económica es el equilibrio presupuestario. Para esta escuela el déficit público es el malo de la película, el causante de todos los males y el origen del fantasma de la inflación. Y puede que esta escuela tenga razón. O no.

Pero ¿de dónde viene el déficit público? Es un instrumento del gobierno que procede de dos fuentes: las decisiones de gasto o inversión del gobierno en los presupuestos del estado y los estabilizadores automáticos, que son independientes de la acción de gobierno. ¿Qué son los estabilizadores automáticos? Principalmente las prestaciones por desempleo y la recaudación de impuestos. En un momento de recesión las prestaciones aumentan y los impuestos disminuyen automáticamente. Vemos así que el déficit público es algo más complejo que el simple 'gastar más de lo que uno ingresa', puesto que determinados gastos no se pueden evitar si queremos mantener algo parecido al estado del bienestar que tan bien nos ha funcionado para dar estabilidad y confianza a España.

Sin embargo vemos que la corriente económica que se pretende introducir en nuestra Constitución propugna que lo principal es equilibrar las cuentas públicas. Ojo, que no discuto la importancia de este postulado –más bien axioma para sus defensores-. Lo que dudo es que tenga que convertirse en un imperativo constitucional, al mismo nivel que el 'progreso económico', la 'distribución equitativa de la renta' o el 'pleno empleo'.

¿Y por qué constitucionalizar este compromiso con una escuela? Pues porque Ángela Merkel manda, y su línea ideológica y política está comprometida en este sentido. Para la canciller alemana, el enemigo no es la deuda, ni el estancamiento de la economía, ni la situación de los países del sur de Europa, sino la inflación. El mandato del BCE, a imagen y semejanza del del Bundesbank, es de mantener la estabilidad de los precios, y sólo de modo secundario de atender otros aspectos de la economía. Para Alemania, para Merkel, la inflación es el hombre del saco. El origen de esto es el dramático periodo de hiperinflación de la República de Weimar en los años veinte del siglo XX, que fue una de las causas del ascenso del nazismo. Ese fantasma del pasado sigue condicionando la política económica alemana.

Sin embargo hay muchos economistas que defienden otras aproximaciones a la solución de la crisis actual, por ejemplo dejando crecer la inflación a un cinco o seis por ciento durante unos años o cual reduciría la carga de la deuda. Acabamos de mentar la bicha. Viene el hombre del saco.

El equilibrio presupuestario es un objetivo sano, pero hay otras alternativas para resolver la situación actual. Elegir cómo vamos a salir de la crisis y gobernar nuestra economía no es el objetivo de la Constitución. La Constitución es el espacio de los fines, no de los medios. Comprometerse constitucionalmente con una doctrina económica determinada me parece atar a los gobiernos presentes y futuros de pies y manos, privarles de instrumentos que pueden ser necesarios para hacer funcionar el país.

Una ley de estabilidad presupuestaria si, cambiar la Constitución no.

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Publicado en Opinión del periódico Última Hora de Ibiza y Formentera el 26/08/2011

martes, 23 de agosto de 2011

Localizando

Localizar.... eso que se debería hacer siempre que uno quiere ir a hacer fotos a un sitio que no conoce, o que no está seguro de dónde o cómo es. Pues eso hice el otro día. Ir de un sitio a otro por una parte de la isla que no conozco muy bien, buscando un lugar al que alguien me llevó hace mucho tiempo, y que no conseguía recordar dónde era.

El domingo me acompañó a localizar María. Hicimos una bonita excursión pro la zona de Porroig, donde había unos dos mil barcos, estuvimos en es Xarco, Es Torrent, Vistaalegre... y al final conseguí encontrar el sitio que buscaba, aunque eso es otra historia. 

Unas fotillos que hice durante la excursión.

localizando

Una vez hace muchos muchos años, me llevé a una pareja que había venido de Inglaterra por un tema de trabajo a una torrada con gente de mi trabajo. Era uno de abril. Fuimos a Cala Conta, allá donde está el restaurante ¿s'illa d'es bosc?... no me acuerdo cuál. Como estaba cerrado todavía, y aprovechando unas mesas de obra que había, montamos el chiringuito.

Éramos unos 30 o 40, y yo preparé sangría para todos en un bidón gigante de esos de basura que se usan en los restaurantes -tranquilos que estaba recien comprado- mientras otra gente preparaba la torrada.

Lo pasamos genial. Los ingleses también, aunque de entre nosotros pocos hablábamos inglés. Ellos eran una pareja mayor, él cerca de los 70 y ella 55 o así. Encantadores. La gente se bañaba, hicimos algún juego...

De vez en cuando ellos se separaban del resto, y se acercaban al acantilado mirando el mar intensamente. Una vez me acerqué a ellos y les pregunté que qué tal, si se lo pasaban bien, si se aburrían. Él me miró con sus ojos cansados y viejos, con sus ojos de nubes y niebla, con sus ojos de Sussex y me dijo:

- Now I understand what color is Mediterranean Blue. Thanks.

Me quedé un segundo callado... y luego decidí que no podía decir nada. Les sonreí, volví a mi sangría, con mi gente y les dejé disfrutar con el mar, con nuestro mar.

Esta foto no está tomada en Cala conta, pero el color es este. Azul Mediterraneo.

Algunas fotos más.


maría
localizando
maría
localizando
localizando
localizando

Y si... están tomadas todas con el famoso Tamron 18-270. ¿Qué pasa que últimamente lo uso tanto? Llevaba aparcado en la estantería desde el viaje de vacaciones del año pasado a Polonia. ¿Qué ha pasado para que lo saque a pasear no uno sino dos días seguidos?


  1. La costilla me duele todavía, lo cual descarta que pueda cargar la mochila con el equipo completo.
  2. El 24-70, el caballo de batalla, lo tengo prestado. No puedo salir sin una focal intermedia. Pasar del 10-20 al 70-200 es una pasada. Para hacer eso saldría sólo con el 50mm, puesto a hacer el gamba...
  3. Es agosto, y agosto es el mes del Tamron ¿no? jejeje. Igual así me hago la ilusión de que estoy de vacaciones por ahí, en algún sitio, y que para volar con Ryan mejor me llevo el objetivo todoterreno y poco más. 

Supongo que por una combinación de estos tres factores le he quitado el polvo y a lo he metido en la mochila pequeña. 

Ah, por cierto, María (y no sólo María) se lo pasó bien 'localizando' Me la llevaré otras veces de paseo.

La playa despierta

Segunda parte del paseo por la orilla, desde la Torre de Ses Portes hasta el chiringuito de Es Cavallet. Domingo ocho y media de la mañana. Si en la primera parte había objetos que estaban en la orilla, en esta segunda parte hay imágenes de la playa, personas que acaban de llegar, detalles de las rocas, los operarios preparándolo todo, el mar... Entre las dos series hay una hora y un poquito de paseo madrugador, que siempre viene bien para pensar un poco, ¿no? Feliz Martes. la playa despierta la playa despierta la playa despierta la playa despierta la playa despierta la playa despierta la playa despierta la playa despierta la playa despierta la playa despierta Todas las fotos con el Tamron 18-270 ¿Existe?, jejejeje, si, existe, lo saqué de la estantería y le di un paseo.

domingo, 21 de agosto de 2011

En la orilla

Esta mañana he madrugado por primera vez en meses para salir a hacer fotos. Como buen día de verano el cielo estaba plano plano, y además he llegado demasiado tarde para pillar el crepúsculo, el momento más bonito, así que me he tenido que conformar con lo que había. He estado un ratito bajo la torre de Ses portes y luego he caminado por la orilla hasta el coche. En el camino de vuelta me he dedicado a hacer fotos de esas que uno no planea, cosas en la orilla y tal.

en la orilla en la orilla en la orilla en la orilla en la orilla en la orilla Nikon D90, Tamron 18-270 (jejeje), sin trípode

sábado, 20 de agosto de 2011

The wicker man, de Robin Hardy, 1972

Acabo de ver "The wicker man", película inglesa de 1973 sobre rituales paganos druídicos en nuestra época.

Un policía acude a una isla perdida de Escocia a investigar un anónimo que habla de la desaparición de una niña. En la Isla descubre que los lugareños siguen rituales ancestrales en lugar de cualquiera de las religiones al uso, en particular la religión cristiana en cualquiera de sus versiones.

Un diálogo que no puedo dejar de transcribir -no es literal.

Hablan el policía,  profundamente cristiano, que va a la isla y Lord Summerisle, propietario de la isla y sumo sacerdote de sus ritos:

- Pero usted no puede pensar de verdad que existe un Dios Sol y una Diosa de las cosechas de los que dependen los cultivos
- Mire quien habló. El que cree que Jesús nació de una virgen que fue fecundada por un espíritu inmaterial.

En fin... vale la pena verla. Dejo la escena de la 'tentación', es fantástica. La canción  'Willow' es preciosa, ¿no?







lunes, 15 de agosto de 2011

Anoche fui a una boda

boda eva y paco
estampas de una boda (1) boda eva y paco
boda eva y paco boda eva y paco
boda eva y paco
boda eva y paco boda eva y paco
estampas de una boda (2)
estampas de una boda (3) boda eva y paco
boda eva y paco
y me lo pasé muy bien. Gracias Paco y Eva. Sed felices.

domingo, 14 de agosto de 2011

50 cosas que hay que saber de economía, Edmund Conway

Que los titulares de los periódicos, las cabeceras de los telediarios y nuestras peores pesadillas coinciden en su temática económica no creo que pueda discutirlo nadie, así que quizá es interesante aprovechar para aprender un par de cosas de eso que tanto nos asusta.

En este libro, el periodista económico David Conway nos presenta cincuenta temas clave de un modo sencillo y comprensible. No hace falta ser un crack de las finanzas para entender lo que nos cuenta: los sistemas económicos capitalista o comunista, los modelos keynesiano y monetarista, qué es la famosa mano invisible, inflación y deflación y muchos otros temas se presentan en cuatro páginas cada uno, con cuadros explicativos y gráficos cuando hace falta. 

El libro está bien, sin duda, aunque los '50 cosas que...' 'decálogo de ...' '100 libros que...' siempre dejan un sabor agridulce porque los temas que más le interesan a uno no están, y por contra aparecen otros que quizá... se podían haber ahorrado. Para mi se quedan cosas fuera que deberían estar, como una explicación más profunda de lo que son los fondos de cobertura, las externalidades, quizá un cuadro explicativo  de los costes de transacción o porqué no pueden existir mercados en competencia perfecta. De todos modos el libro vale la pena. 

El propio estilo de presentación de los temas lo hace ideal como 'segundo libro'. Uno puede leer dos o tres temas y dejarlo un par de días porque no pasa nada. Cada capítulo es de lectura independiente.

¿Recomendable?
Si, y más en los tiempos que corren.

Ah, una única observación. Una pena que el autor sea inglés. 

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50 cosas que hay que saber de economía, Edmund Conway. Ed. Ariel, 207 pág. 19,50 €

sábado, 13 de agosto de 2011

Figueretas 1.4

Gente en el pregón de las fiestas de figueretas.


figueretas 1.4

figueretas 1.4

figueretas 1.4

figueretas 1.4

figueretas 1.4

50mm f/1.4 ISO 800