domingo, 21 de octubre de 2012

El efecto del tiempo

¡Noooo, tranquilo!, no te voy a soltar una perorata de las que últimamente coloco. De hecho sólo voy a hablar de fotos.

Ayer por la mañana salí a hacer fotos al amanecer después de una noche larga en la que salí a tomar un par de copas. Bueno, yo no tomé copas claro, yo me tomé un par de cocacolas. Qué le vamos a hacer. Había medio quedado con un amigo para salir juntos al amanecer, pero como la noche tenía pinta de alargarse decidí mandarle un mensaje de que no me esperara (perdona Jose)

Sin embargo, por algún motivo me levanté a las siete después de sólo tres horas de sueño. Eso entraría dentro de lo habitual. La cosa es que había dejado preparada la mochila de la cámara el día anterior. Y salí a hacer fotos. Solo. Como no tenía mucho tiempo antes de la salida del sol decidí ir cerca. Hace varios días quería ir al baluarte de Sant Bernat. Allá que me fui, con mi mochila, mi Radiohead en el Ipod, mi sudadera abrigada por si hacía frio, y muchas ganas de recuperar mi conexión con la cámara, que últimamente era menos fuente de buenos momentos y más fuente de problemas de muchos tipos.

El amanecer fue bonito, pero no espectacular. El cielo tenía algunas nubes, aunque no prometían mucho. En el puerto un barco de carga ocupaba el dique. La mañana era fresca, no fría, con un airecito otoñal que anticipaba la lluvia que luego tuvimos por la tarde. Mientras estuve allí, al baluarte subieron dos o tres personas, una pareja de chicos que venían de fiesta e hicieron un par de fotos con una cámara compacta, una corredora, y una señora mayor dando un paseo matutino.

Yo hice fotos, algunas mejores y algunas peores, como siempre, pero ninguna espectacular. En un momento, justo justo antes de que saliera el sol el cielo se vistió de rojo. Aproveché para hacer una larga exposición y una instantánea justo cuando aparecía por el horizonte.

Siempre me ha gustado ver el efecto del tiempo en las fotos. La primera foto es una exposición de dos minutos, gracias al Big Stopper que le compré a Ana hace poco, mientras que la segunda, justo cuando está saliendo el sol, está tirada a 1/25 de segundo, una instantánea. En la primera el viento y las nubes juegan en el cielo creando esa atmósfera irreal que el ojo no puede ver, salvo en una foto, mientras que en la segunda los rayos del sol justo desde el horizonte sacan todo el color  y contraste de las nubes. No sé cuál me gusta más. Sé que no son fotones, pero para mi tienen mucha gracia. Son mis fotos, hijas de una afición que por algunos motivos tenía más que abandonada y que poco a poco, y más ahora, me parece que estoy recuperando.

Después de tirar unas cuantas fotos sin mover el trípode de sitio, siguiendo una costumbre de hace mucho tiempo, cambié el rollo. Coloqué el 35mm, baje al coche a dejar el trípode, volví a subir al baluarte y caminé por la ciudad antigua a una hora en la que se puede caminar solo. Eso lo contaré en otro post, vale la pena.

Ah, las fotos, que te coloco el pestiño este y no te enseño los resultados.



Nikon D7000; Sigma 24/70 f/2.8; Lee big stopper + Lee ND 0,6; foto a 120 seg, f/11, ISO 200 a 29mm.



Nikon D7000; Sigma 24/70 f/2.8; Lee ND 0,6; foto a 1/25 seg, f/8, ISO 200 a 29mm.

¿Cuál te gusta más de las dos?

1 comentario :

Sonia CM dijo...

A mi personalmente me gusta más la primera, por los colores y la suavidad de sus formas.

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