viernes, 12 de julio de 2013

Grúas en Londres

Pero vaya post chorras estoy escribiendo últimamente, como si no tuviera más de una historia de estas tremendas que contar. Y yo fíjate, buceando en el archivo y encontrando cositas que no había sacado todavía de los viajes a Londres de invierno y primavera.

¿Dónde están esos cuentos de relaciones complicadas, de traiciones, de abandonos, de fracasos, de drama, de penitencia y de desesperación? ¿Dónde están? ¿Qué hago procesando fotos para montar un post sobre grúas en Londres? ¡Grúas en Londres! ¿A quién narices le importa eso? ¿Por qué no empiezo a escribir todo lo que tengo que escribir de una vez por todas, ahora que tengo tiempo y que me va quedando claro el final? ¿Por qué no libero esa historia que está ahí dentro? Tanto por hacer, tanto por decir y yo colgando fotos de grúas en Londres. Patético.

Las historias van a tener que esperar un poquito más. Aunque el final está claro no soy capaz todavía de redondearlo lo suficiente como para escribirlo, así que por ahora grúas serán.

¡Y vaya grúas! Nada de esas grúas en T que adornaban  nuestras ciudades hace años, cuando éramos ricos, nada de eso. Las grúas de Londres son más gráciles, más elegantes; acompañan mejor el paisaje urbano que las que vemos por aquí. Londres es una ciudad que busca la ocasión para lanzarse hacia el cielo, y encuentra en este tipo de grúas la decoración metálica adecuada. Una grúa en T como las nuestras es un final de camino, un techo, un límite evidente; en cambio estas grúas son una prolongación, el estirarse de los edificios que intentan ser más de lo que son. Esa es la impresión que me da en cualquier caso.

Seguro que hay consideraciones de índole práctico, o quizá legal, para que allí las grúas sean como son, vamos, se me ocurren cien razones para que en una ciudad una grúa no invada el espacio de los edificios y calles que la rodean, no como aquí.

A mi me gustan, y les hice algunas fotos ¡como no!  Ah, si. Lo blanco del suelo de algunas fotos es nieve. Alguna cosa tendré que colgar del espectacular Londres nevado que disfruté y sufrí en enero.

Si te interesan aquí abajo están, y si no te interesan,  pues nada, que sepas que lo entiendo perfectamente.




fotos Olympus E-PL5, Zuiko 15mm f/8 (4);  Zuiko 14-42 f/3,5-5,6 (1) (2) (3);  Lumix 20mm f/1,7 (5), esta última abusando a saco del ISO, casi de noche. 

¿Seré capaz de sacar más cosas del archivo? La pregunta del millón. Igual debería hacer algo diferente y quitarle el polvo a la cámara, intentar llenar el archivo en vez de vaciarlo. Mientras tanto no ceso de perder oportunidades. Hoy mismo, sin ir más lejos.

Para pensarse, por cierto, que hasta ahora no hubiera sacado nada de Londres, y que ahora esté empezando a mirarlo, y a darle una vuelta. Interesante ¿No? ¿Motivo? Ni idea. Reflexionaré. Algo se me ocurrirá.

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