lunes, 30 de diciembre de 2013

Si la foto no es buena es que no estás lo bastante cerca. Temporal en Corrals den Guillem

Robert Capa decía que si la foto no es buena es que no estás lo bastante cerca. Pues eso.

No voy a contar la historia porque no vale la pena. Sólo voy a mostrar las fotos. Un resumen rápido es lo que colgué en facebook y que pegaré en la parte de abajo de este post.

La ruta más o menos la puedes ver en este enlace.

Empezamos el camino...

El mar espectacular desde el acantilado. El día prometía.



El sitio de marras desde arriba:


Y después de verlo desde las rocas, desde una distancia prudente, decido acercarme:




Y entonces empieza lo interesante:





Aquí ya estaba mojado de cintura para abajo, pero las olas realmente rompían a ambos lados, no encima de mi. Entonces, en el camino de vuelta llegó LA OLA



Y ahí sí que me mojé de arriba abajo. Entero, aunque realmente de espuma. No me golpeó ninguna ola. El sitio, aunque no lo parezca, está completamente resguardado del golpe de mar por las rocas de delante, que hacen que las olas rompan a izquierda y derecha. Ahí sí que volví con el rabo entre las piernas...


Tengo que decir, de verdad, que no es ni mucho menos tan peligroso como parece. No pasé miedo en ningún momento, de verdad, ni tuve sensación de 'la muerte' para nada. Aunque es cierto que lo de los miedos va por barrios, como yo mismo comprobé al día siguiente.

¿Y para qué fui? Para ver esto de cerca:





Fotos: 

  • las 3 primeras Nikon D7000; Sigma 24-70 f/2.8
  • las siguientes 10 (las de la aventura) Nikon D7000; Sigma 70-200 f/2.8 tirando en prioridad a la exposición 1/400, ISO 400 para asegurar el disparo. Fotos realizadas por Mihaela desde un sitio seguro
  • las cuatro últimas, las tomadas en 'el sitio' teléfono móvil Nexus5, cámara de 8MP, tiradas en jpg, algunas disparadas mientras grababa vídeo. 

En algún momento colgaré un par de vídeos que hice desde abajo con la cámara de fotos. NO me da tiempo a subirlos ahora, pero lo haré en breve.

ACTUALIZACIÓN

Sí que me ha dado tiempo a subir un vídeo. A ver si os gusta.




¿Estoy loco? Me lo dicen de vez en cuando, pero no soy para nada un suicida. Insisto. Nunca tuve, en ningún momento, miedo o sensación de tragedia. He pasado mucho más miedo haciendo muchas otras cosas. El sitio estaba abrigado de la violencia de las olas, y sólo llegaba la espuma. Mucha espuma, por cierto, pero espuma. Tengo que decir que estar allí fue lo que se llama 'un chute'




Este es el texto que colgué en facebook el día que ocurrió todo, por la tarde, desde casa, subiendo tres fotos de las que están por ahí arriba.


Hoy he sido bautizado. A lo antiguo, en el agua en este caso del mar.

Excursión a es Corrals d'en Guillem, en Santa Inés, una excursión preciosa, y con el mar como estaba mejor todavía. Después de mucho rato de observar el mar decidí acercarme a unas rocas delante de las cuales las olas rompían pero no parecían llegar. Es decir, no llegaba ninguna menos LA OLA.

Me acerqué sólo con el móvil, sin la cámara, y grabé un par de vídeos e hice un montón de fotos impresionantes. Hasta que llegó LA OLA. Y ahí estaba yo. De telediario, vamos. Acabé mojado de arriba abajo. La secuencia de fotos que Mihaela Caliman me ha hecho es por desgracia espectacular. Tengo que decir que desde allí no era ni mucho menos tan peligroso como parece, pero estas cosas son cuestión de perspectiva. En ningún momento tuve sensación de peligro, eso sí, cuando rompió la ola gigante delante sí que parecía que el mundo se acababa, aunque ni en ese momento tuve miedo, la verdad.

Total, que pasada la ola (las olas, tienen la costumbre de ir de tres en tres), chorreando de la cabeza a los pies, volví con el (literalmente) rabo entre las piernas, a más de media hora de camino de montaña del coche... Tengo que decir una cosa: sorprendentemente el agua no estaba fría.

Por otra parte, mi teléfono me manda mensajes desde el otro mundo. He descubierto que no es completamente anfibio. A ver, parcialmente sí lo es porque después de la aventurita de esta mañana al menos ha sabido él solo conectarse al wifi de casa y hacer copia de seguridad de las fotos y vídeos que tomaba cuando... bueno, cuando... es decir, cuando eso. Acabo de ver que en endomondo se ha grabado todo, hasta el camino en el coche para llegar a casa. Al menos el móvil no está muerto. Yo tampoco.

La primera es una de las fotos tomadas con el móvil, las otras dos las fotos que me tomaban a mi con el tele y la cámara de verdad.

Aventuras animadas de ayer y hoy. No sé porqué pero con mis antecedentes no me extraña que me haya pasado esto. Prometo tener más cuidado.

Uy, que se me olvidaba la banda sonora. De la más grande. 




Por cierto, el pobre móvil va. Bueno. Va casi todo, no todo. Ha desarrollado la incómoda costumbre de no cargar la batería mientras está encendido, así que para cargarlo tengo que apagarlo primero. Incómodo. Veremos qué hago con él. Eso sí. Hay que reconocer que yo lo daba por muerto.

1 comentario :

Loam dijo...

Bellísimas fotos, magnifico bautizo. Bravo!

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