miércoles, 21 de agosto de 2013

Aire muerto, Iain Banks

Un pequeño homenaje a un gran escritor fallecido este año. ¿Qué mejor que leer uno de sus libros?

Comentario megarápido: thriller facilón con personajes simpáticos (unos más que otros) una trama anidada (doble trama cuyos hilos convergen sin que el lector tenga claro hacia dónde hasta el final). Locutores de radio, mafiosos, bellezas salidas de nadie sabe dónde, amigos de la infancia, traiciones y reencuentros. Eso sí, un climax en mitad del libro que hubiera firmado Tarantino.

Lectura simple para momentos de electroencefalograma plano. Me gusta más Iain M Banks (el escritor de ciencia ficción) que Iain Banks (el escritor de novela mainstream)

¿Recomendable?
Literatura de aeropuerto

Por cierto, os recuerdo que este gran autor ha muerto este pasado mes de junio de un cancer de páncreas fulminante. Leed algo suyo, aunque sea sólo como homenaje. 


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Aire muerto, Iain Banks, ed. Mondadori. 384 pág., 19€ --- (leído en Kindle)

martes, 20 de agosto de 2013

Paisaje con San Jerónimo. Joachim Patinir


Volveré por un momento a la temática pictórica, rollo 'mis cuadros favoritos'. Joachim Patinir. ¿Quién es este sujeto? ¿Lo conoce alguien? Pues es el padre de la pintura de paisaje. En la mayoría de los cuadros que se conservan, el verdadero protagonista es el paisaje. Un buen ejemplo es este 'San jerónimo' en el que ¿dónde está el santo? Ah, si, es ese eremita que se esconde bajo una peña. En cambio observamos asombrados un paisaje tremendo que se abre a nuestra vista: despeñaderos, un monasterio colgado en un risco, un pueblo, un castillo o palacio, un río al fondo y para redondear al composición una tormenta se cierra sobre el mar. ¡Menudo despliegue!

Ni idea de si el paisaje es real o imaginado, que más bien será lo segundo, lo cierto es que el pintor, del que se conservan una escasa cantidad de obras, sabe jugar con la perspectiva a través de una paleta de colores que nos lleva desde los primeros planos hasta un lejano horizonte.

Patinir me gusta por ser un precursor, y porque sus obras tienen una cualidad fotográfica que entronca (valgan las distancias que en este caso se miden en siglos) con el movimiento f/64 liderado por Ansel Adams.

Me dejo ya de rollos. Pulsa sobre la imagen para disfrutar de este cuadro en grande. Por suerte podemos ver varias  (creo que cuatro) de las obras de Patinir en El Prado, museo del que he tenido el placer de volver a disfrutar una vez más este fin de semana pasado. Esta obra, por cierto, está en el museo.

Por cierto, ninguna reproducción digital se puede comparar con la experiencia que supone ver estas obras en persona. No lo dudes. Visita los museos que las contienen. Mi consejo es que prepares la visita y elijas lo que quieres ver, o acabarás agotado y harto de galería tras galería de obras maestras. Hasta del champagne bueno se aburre uno, dicen. Elige un pintor, un siglo, una escuela y concéntrate en ella. Y luego vuelve al museo tantas veces como puedas.

lunes, 19 de agosto de 2013

Una excursión a Atlantis, vamos, a la punta de sa pedrera

La semana pasada estuvieron aquí mis sobrinas, y por suerte les gusta salir a caminar por ahí. Son fantásticas. Un día nos fuimos a Atlantis, con el calorazo que hace, pero vamos, aguantaron todos bien.

Tuvimos un pequeño (o no tan pequeño) percance, porque Sonia se escurrió en unas rocas y se hirió la pierna. Aún así subió como una campeona.

Esta es la excursión.


La vista desde arriba es espectacular, la bajada también, pero la subida es mejor todavía.


Dos de mis encuadres favoritos en la bajada


Mis princesitas


natural / artificial


Encuentra las diferencias.     :-(


las construcciones de la gente.
¿A alguien le sorprende que el que pudiera (un faraón por ejemplo) se construyera una pirámide de 140 metros?


Sonia hacía fotos también, incluso herida. A la derecha todos al llegar al coche. Cansados pero bien.


todas las fotos Olympus E-PL5 con diversos objetivos, pero eso es lo menos importante.

Uh... no puedo evitar colgar un par de fotos que he hecho en el pasado en este sitios. Son fotos que me traen grandes recuerdos.


lueven estrellas sobre el mar, el viento convierte la orilla en un maremagnum
17/12/2010

el mar
16/12/2011

18/12/2012


martes, 6 de agosto de 2013

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven, Albert Espinosa

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven, Albert Espinosa

A ver cómo empiezo. No soy una persona especialmente sentimental. Nunca lo he sido. A esto hay que añadir que autores como Paulo Coelho y otros similares me aburren. ¿Pillas por dónde voy?

No me ha gustado este libro. El autor tiene un importante prestigio como autor de teatro, guionista de películas (4ª planta) o series de televisión (pulseras rojas) que han cosechado un importante éxito tanto de crítica como de público. Sin embargo el libro no me ha gustado. Voy a intentar explicar los tres motivos por lo que no me ha gustado:

1) El libro tiene una estructura anárquica. El autor, seguro que de modo deliberado, salta del pasado al futuro arbitratriamente, introduce flashbacks cuando le parece bien, mete una digresión cuando le viene bien y salta de tema sin cesar. Estoy seguro, de verdad, que esto es parte de la técnica del autor, y que pretende conseguir algo, pero conmigo no lo ha conseguido.
2) La historia, que en realidad son dos historias anidadas, es completamente inverosímil.
3) Ni siquiera he entendido la pretendida moralina. No he entendido, de verdad, a qué conclusión  nos pretende conducir el autor. No he obtenido ninguna enseñanza, ningún aprendizaje, en realidad nada de nada.

El libro tiene como casi único argumento el 'paseo de los sentimientos', es decir, el autor página tras página hace una exhibición importante de sentimientos y emociones a través de las vivencias de los personajes, de su historia y sus motivaciones, pero esta exhibición emocional no conduce, a mi juicio, a ningún sitio. Es emoción por emoción. No sé. No me encaja, no es necesario, no lleva a nada.

No sé. Cuando acabo un libro me gusta pensar qué me queda de él, y en este caso creo que no me queda nada de nada. Es triste, pero es así. No me quedo nada del libro. Ha sido una hora, u hora y poco de tiempo invertido que no me ha llevado a nada. Al menos el libro es cortito.

No me apetece escribir más sobre este libro. Creo que mi opinión no coincide con la de los miles de personas que han leído y recomiendan este libro, pero... es mi opinión.

¿Recomendable?
Sinceramente, creo que no.

PD: Alguna persona me ha comentado en alguna ocasión que no puede ser que todos los libros que leo sean buenos. Pues bien, este no lo es. No para mi al menos.

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Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven, Albert Espinosa. Ed. Debolsillo, 208 pág. 8,51 €

La ruta de los cinco pueblos y la barrera de los 100Km. Los dos en un mismo día.

Como alguna vez he comentado por aquí, hace tiempo quería hacer una vuelta en bici que pasara por los cinco municipios de la isla. Otra idea loca que tenía en la cabeza era hacer una salida de cien kilómetros. Pues bien, hoy he hecho las dos cosas.

No me he puesto el despertador y he dejado que decidiera la naturaleza. Si me despertaba a tiempo intentaría la ruta de los pueblos, que calculaba de unos 80Km. Si no me despertaba a tiempo... pues nada.

Me he despertado. A las 7:30 estaba hinchando las ruedas de la bici, rellenando el camel de agua y cogiendo unas barritas energéticas, y un poco después de estaba en la carretera.

Esta es la ruta que he seguido:



Ver 101Km5pueblos en un mapa más grande

Algún dato más del camino en endomondo por su te interesa.

Y como no, algunas fotos. Siguen la ruta. Como ves me iba parando un minuto en cada pueblo. Aprovechaba para beber un poco y estirar las piernas. No creo que hubiera podido hacer el camino entero de un tirón.

antes de salir
Santa Eulalia
San Carlos
San Juan
San Miguel
Santa Gertrudis
San Mateo
Buscastell
San Antonio
San Agustín (el peor momento)
San José
Aeropuerto
San Jordi
Al llegar a casa. Muerto

Y esta de premio porque me gusta. En la porchada de la iglesia de San José

He acabado muy cansado. Se me ha hecho pesada la carretera de San Antonio a San José, sin arcén, cuesta arriba y ya con más de 80 Km en las piernas. Aparte de ese trocito me lo he pasado genial. Repetiré esta ruta o una similar sin duda.


todas las fotos tomadas con el móvil, Samsung Galaxy S3

sábado, 3 de agosto de 2013

De ratones y hombres, John Steinbeck

Me he quedado muy trsite después de leer este libro. Es un clásico que tenía por casa hace tiempo y no había encontrado el momento de leer. Mira por donde ahora me estoy poniendo al día en lecturas pendientes y ha caído.

Lo he leído prácticamente de un tirón. Anteanoche en la cama leí tres cuartas partes y ayer después de comer, el desenlace. Y me he quedado fatal.

El libro cuenta unos días de la vida de una extraña pareja de temporeros americanos en la época justo antes de la guerra mundial, en 1937. Uno de ellos es un grandullón de fuerza descomunal, pero con el cerebro de un niño de seis años. El otro va con él y es su cerebro, su conciencia, su guardián y su amigo; en resumen,  cuida de él. Juntos recorren California de rancho en rancho trabajando por semanas en labores del campo. El grandullón, Lennie, siente una atracción incontrolable por acariciar cosas suaves como ratones, conejos, perritos... por desgracia sus caricias suelen ser letales para los animalitos. Lennie no tiene malicia, sólo una fuerza sobrenatural y un cerebro poco desarrollado.

Ambos empiezan a trabajar en un rancho donde cosechan alfalfa, y donde otros descarriados como ellos trabajan de sol a sol por unos dólares que les permitan jugar a las cartas, a la herradura o visitar el burdel de la ciudad una vez a la semana. En el rancho viven el amo y su hijo, pendenciero y malvado, la mujer de este, una buscavidas que se aburre en la monotonía de la plantación y otros peones.

No voy a contar más del argumento. Es un libro triste, donde algunos personajes, sobre todo George el compañero del gigantón Lennie, muestran el lado más humano de las personas, que se manifiesta en los pequeños actos de cada día. Los protagonistas encuentran un espacio para la esperanza aún rodeados de brutalidad, rutina y desilusión. Hacen planes que ellos mismos saben que son casi imposibles, pero los hacen. Conservan ese pequeño reducto para la ilusión incluso en las circunstancias menos propicias.

El libro tiene diálogos emocionantes, muy emocionantes, como cuando George explica una y otra vez a Lennie la diferencia entre ellos dos y los demás hombres:

-Háblame como antes.
-Cuéntame eso de los otros hombres y de nosotros.
-Los hombres como nosotros-empezó George- no tienen familia. Ganan un poco de dinero y lo gastan. NO tienen en el mundo nadie a quien le importe un bledo lo que les ocurra...
-Pero nosotros no -gritó Lennie con felicidad-. Habla de nosotros ahora.
george permaneció callado un momento
-Pero nosotros no -repitió.
-Porque...
-Porque yo te tengo a ti y...
-Y yo te tengo a ti. Nos tenemos el uno al otros, por eso, y hay alguien a quien le importa un bledo lo que nos pase -exclamó Lennie triunfalmente. -

La esperanza que nos da a las personas saber que entre todo el mundo, entre todos los millones de desconocidos que están a nuestro alrededor, hay alguien, alguna persona, algún ser humano a quien le importa lo que nos pase, le importa nuestra suerte, nuestras alegrías y nuestras penas. Esto basta para dar esperanza a los desheredados, a quienes nada tienen, a todos nosotros en realidad.

Steinbeck comprende perfectamente la soledad del ser humano, y la vez la humanidad que llevamos dentro, y nos traslada ese sentimiento. Sin embargo, en su tristeza, creo que este es un libro trata sobre la esperanza y sobre la bondad, aunque esta última se exprese de modo extraño y triste.

¿Recomendable?
 Sin duda. Incluso aunque a uno se le queda fatal el cuerpo después de leerlo.

Nota: Leer YA Las uvas de la ira. Lo tengo ahí en la estantería esperando hace tiempo.


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De ratones y hombres, John Steinbeck. Pocket Edhasa, 176 pág. 7,55 €





viernes, 2 de agosto de 2013

Solar, Ian McEwan

Ojo al argumento de este libro. Un premio Nobel de física británico, galardonado por encontrar una nueva interpretación del efecto fotoeléctrico, ve como su vida pasa sin haber realizado ninguna contribución adicional a la ciencia. Compensa su frustración encadenando matrimonio tras matrimonio y amante tras amante, hasta que su última mujer se entera de que la engaña y comienza ella misma a tener aventuras, alguna de las cuales termina mal. Mientras tanto los documentos que reúnen las investigaciones de uno de sus ayudantes le dan pistas para conseguir un importante avance en el aprovechamiento de la energía solar que podría resolver de un plumazo el problema del calentamiento global.

Su vida personal y profesional se complica, y se convierte en una huida hacia adelante que le conduce a  un desierto de Arizona, donde se concentran todos los errores que ha cometido en su vida en una apoteosis dramática.

El personaje central del libro es un improbable seductor, entrado en carnes, bajito, no especialmente agraciado, que sin embargo consigue que una y otra caigan en sus brazos. Es un científico que ha visto como después de su apoteosis persona, la obtención del premio Nobel, la fuente de su creatividad se ha secado, y vive de rentas presidiendo comités, institutos de investigación y sin hacer ninguna contribución más a la ciencia. Michael Beard es un sujeto un poco ridículo, obsesivo, descuidado, con un punto de maldad pero afortunado e inteligente a la vez. En su vida ocurren cosas. A veces está en el sitio exacto en el momento perfecto y otras sin embargo aparece en donde no debe estar en el peor instante. No estoy seguro de si me cae bien o mal, pero sin duda es un personaje fascinante. Michael Beard es un tipo aparentemente exitoso pero que es incapaz de convivir consigo mismo.

Ian McEwan se lo ha currado para escribir este libro. Siendo el protagonista un Nobel de física, premiado por aportaciones a la mecánica cuántica, el libro contiene por fuerza algunos párrafos relacionados con este tema, y creo que el autor se ha asesorado correctamente, o ha hecho que se los repasar alguien con importantes conocimientos, porque yo al menos no le he pillado en ningún renuncio.

La escritura es ágil, como es característico de Ian McEwan, las situaciones interesantes y el argumento entretenido. Tengo que decir que el final es predecible, pero eso no le quita interés. Hay otro factor que cada vez valoro más: el autor no necesita 1000 páginas para construir una historia. Cada vez estoy más en contra de esos autores que parecen escribir al peso. Igual ya lo he dicho por aquí alguna vez, pero cada vez más me interesan las novelas normales, de doscientas, cuatrocientas páginas. En fin, creo que me estoy volviendo más impaciente (todavía)

En resumen. Ian McEwan se está consolidando como uno de mis autores favoritos. En este blog he comentado ya antes que este otros tres libros suyos: Expiación (magnífico, el libro que más me ha gustado de 2012), Chesil Beach (un libro perfecto) y El inocente. Por algo será.

¿Recomendable?
Si. Sobre todo si te gustan las historias de personajes atípicos.

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Solar, Ian McEwan, Ed. Anagrama. 360pág. 9,40 €