sábado, 7 de junio de 2014

Primavera sound 2014. Barcelona.

Esta navidad Mihaela me regaló un pack Primavera Sound 2014, consistente en la entrada, una cassette (si, cassette con truco, porque con un código se podía descargar el contenido del web), una taza y un moleskine. Durante mucho tiempo no tuve claro si al final podría ir o no. Al final fue que sí. 

Bien, al final sí que fui. Ole. La mejor decisión del año (por ahora) Menudo espectáculo, menudos tres días, menuda orgía musical. 

El cartel estaba marcado a priori por dos nombres: Arcade Fire, de lo mejor que hay hoy por ahí, y Pixies, la leyenda del indie, contemporáneos de Nirvana, y con algunos kilos y años de más, pero que tenía muchas ganas de ver.

Día 1

Primera noche, tras el concierto de Neutral Milk Hotel (bastante bueno para lo poco que me gustan sus discos), después de ignorar el concierto de Queens of Stone Age para coger un buen sitio para Arcade y conseguirlo, estábamos en la fila ocho o diez, dos horas y media de espectáculo, de super espectáculo. No sé si hay bandas que monten un directo tan bestial como arcade, con trece músicos en el escenario, hasta cuatro en la percusión (dos baterías y dos con bongos), dos violinistas, sección de viento, los miembros de la banda cambiando de instrumentos sin parar... Un espectáculo, con un sonido perfecto, una escenografía magnífica y la música... insuperable. El concierto comenzó con Reflektor, que da título a su último disco y te pone las pilas en un segundo. No acerté en mi apuesta de que empezarían por Ready to Start, aunque no hay pega, ya me fue bien así y la tocaron más adelante.


En el concierto (aquí tienes el setlist) hicieron un recorrido por sus cuatro discos, con menor atención al segundo que al primero y a los dos últimos, aunque no se dejaron la maravillosa No cars go, una canción que vale un disco y que me emociona. Tampoco se dejaron la que elegí como mejor canción del año pasado (mi particular Grammy), la delicada It's never over (Oh Orpheus), en la que com en el video que enlazo, Regine se fue a un segundo escenario para representar el papel de Euridice en la particular versión de Arcade del mito del descenso de Orfeo (Win) a los infiernos. Tampoco faltó la canción que para mi mejor resume lo que es Arcade Fire, la primera canción de su primer disco Neighborhood 1 (Tunnels), una canción que se arma poco a poco hasta que de repente te encuentras en medio de una sinfonía perfecta. Escúchala. Si no te gusta ese tema no hace falta que oigas más.


El concierto terminó, y aquí sí que gané la apuesta, con la imprescindible Wake Up. Un momento de esos de conexión total con la gente, con miles de personas coreando, gritando  y saltando. La inmensa suerte de estar delante, cerca del escenario,  hace que el concierto sea una experiencia diferente.  Estoy deseando volver a verlos. La siguiente es mi foto favorita del concierto.


Día 2

El día siguiente, viernes, se comenzó a liar la cosa un poco. El primer concierto apuntado era el de John Grant, al que yo al menos no conocía casi. Fue llegar y ponerse a llover a tope. A tope quiere decir a tope. Rayos, truenos, vamos, todo el espectáculo. Eso sí. No se movió un alma. Todo el mundo sacó los chubasqueros y ponchos y aguantó como un campeón. Tengo que reconocer que al acabar nos fuimos al hotel a cambiarnos. Todo el mundo empapado. Muy bien John Grant, por cierto. Ahora mismo lo estoy escuchando. Un tipo con pinta extraña pero con una voz prodigiosa.


Como es habitual, después del temporal viene la calma, y un doble arco iris espectacular nos alegró la tarde, aunque después, con ropa seca el tema fue mejor todavía.



De vuelta al Primavera Sound, bien pertrechado de chaqueta y chubasquero (a la derecha).

Entonces empezó lo bueno de la noche. El concierto de los Pixies por desgracia coincidía en tiempo con el de War on Drugs, un grupo que quería oír. Los Pixies me decepcionaron un poco, o un mucho si eres exigente. Tenía que haber ido al otro, pero el peso de la historia es grande.

Sin embargo, el concierto de The National, un grupo al que me he aficionado estos últimos meses fue genial. Otra vez estábamos delante del escenario, algo más lejos que en el concierto de Arcade pero no muy lejos.  Matt Berninger el simpático cantante del grupo se encargó de demostrar que está bamos cerca a mitad de concierto, cuando se bajó del escenario, se metió entre el público como suele hacer, y tirando de un cable interminable siguió cantando. El público (yo entre ellos) le aguantamos el cable en alto para que pudiera seguir dando vueltas entre la gente.


En la crítica del día siguiente, no recuerdo si en 'la vanguardia' o en 'el país' decían que la música de The National era (cito de memoria) 'Rock con estudios para gente que se toma en serio hasta bajar la basura'. No sé muy bien si es un elogio o una crítica, pero la cosa es que a mi me gustan, y  más después del concierto. Fantástico. Enchufados desde el minuto uno hasta el final del concierto.


Después del concierto de The National vagamos un poco por aquí y por allá. Escuchamos un rato a Jagwar ma, cañeros a tope, y el final (lástima) del concierto de unos mallorquines que me gustaron mucho, Oso Leone.

Día 3

Al día siguiente incluso bajé a correr por la mañana. Supongo que me duraba la energía de la noche anterior.


El último día, el sábado, sin lluvia que estropeara el tema vimos diez (10) conciertos. Uno detrás de otro. Desde las 18:30 hasta las 3:30: Algunos no los vimos enteros, o vimos sólo trocitos. De todos los grupos que vi sólo conocía previamente tres, pero descubrí algunos que me encantaron de verdad. Llevo varios días escuchando música de grupos que descubrí ese último día.


El Forum es un sitio espectacular, enorme, lo suficiente para que los diez escenarios que montó el Primavera Sound tuvieran su propio espacio y la música de uno no interfiriera con la del otro. Por cierto, las vistas al atardecer espectaculares.

Pero vamos al  lío. Grupos que me gustaron el sábado. Primero de todo uno del que no tengo foto: Jonathan Wilson, con un directo magnífico (estupenda Desert Raven, que me recuerda a Stereophonics), rockero elegante, con raíces, que después de oír varios discos suyos te diré que me gusta muchísimo más en directo que enlatado. Aún así lo estoy escuchando muchísimo estos días. Vimos este concierto en plan festivalero, sentados en el suelo

Las Dum Dum Girls, que (salvando las distancias) podrían llamarse 'Las Ramonitas', y que cada uno saque sus conclusiones. Muy buenas también. Un poco pinta de grupo 'construido' para llegar a según qué público, pero que se ganaban el pan en la actuación.  Me gustaron mucho.


Por allí estaba también Caetano Veloso, que llenó el escenario que para mi era el más bonito de todos, con una enorme grada que se ve mejor en una de las fotos de ahí arriba, que invitaba a sentarse un rato a descansar. Tengo que decir que no me gustó su actuación, aunque en el periódico del día siguiente lo ponían por las nubes. No es mi estilo, y no estoy seguro de que fuera el entorno adecuado tampoco.


Después de un par de grupos raros (sobre todo uno duo chileno la mar de gracioso) vino uno de los conciertos del día: Volcano Choir, que seguramente no tendrás ni idea de quién son. Yo tampoco, pero fui convenientemente ilustrado. Resulta que el cantante es Justin Vernon, al que igual conoces de Bon Iver, o igual no. No importa. Estuvo muy muy bien. Una voz espectacular y un concierto rarito, de los que me gustan, con piezas supertranquilas, temas electrónicos, himnos... vamos, tocando varios palos y tocándolos bien. Si oyes las canciones que he enlazado es posible que pienses... ¿funcionará en directo? Sí. Ya te digo que sí.


No sé si alguna vez has visto un cantante con menos pinta de estrella del rock. Si lo has visto me lo cuentas. Por cierto, me llamó la atención que tenía un atril en el que tenía un cuaderno, que enseñó varias veces, donde parecía que tenía las letras apuntadas. ¿Desmemoriado?


La noche siguió con Daze of Dawn, unos metaleros valencianos con un puntillo a audioslave que a mi me gustaron bastante, pero el siguiente espectáculo de verdad lo dio un músico nigeriano, Seun Kuti, saxofonista, que como se dice así a lo bestia 'lo petó' en uno de los escenarios grandes. Fantástico, ritmo, espectáculo, música... Si te gusta la música africana (a mi si) apunta este nombre. Luego el concierto grande de la noche, el de Nine Inch Nails, que a mi, sinceramente, no me dicen demasiado. No lo vi entero. Me fui a ver a Mogwai en otro escenario (al menos había tres o cuatro actuaciones a la vez) y terminamos con unos franceses que hacen lo mismo que Daft Punk: poner a la peña a bailar. El grupo se llama Chromeo y es funk ochentero discotequero ideal para las tres de la mañana después de nueve horas de festival, aunque fue un poco demasiado.

En el festival te encuentras con gente rara, rara... eso es una pared casi vertical. ¿Qué hacía esta chica allí?


Pero todo se acaba y hay que volver. Tres fotos chorras. 

Panorama desde la habitación del hotel, delante de la playa. A la derecha las torres Mapfre y del hotel Arts, a la izquierda, al fondo se pueden ver los escenarios principales del forum, que estaba a veinte minutos andando del hotel. Amplíala y lo verás. 



Tontería aeroportuaria number one.
Curioso encuentro en las pistas del aeropuerto


Tontería aeroportuaria number two.
Y para terminar, el avión de vuelta, de vueling, se llamaba... 'Luke Skywalker' No es coña. Un buen frikifinal para un fin de semana espectacular.
Mi lista de conciertos del fin de semana:

1) Arcade Fire
2) The national
3) Jonathan Wilson
4) Volcano Choir
5) Dum Dum Girls
6) John Grant
7) Seun Kuti
8) Neutral Milk Hotel

En resumen, tremendo. Me encantará volver algún día a un festival de este tipo. Me gustó tanto por los grupos que conocía como por los que no conocía.

Todas las fotos LG Galaxy Nexus 5, si, todas las fotos tomadas con el móvil. 

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