sábado, 12 de septiembre de 2015

De vidas ajenas, Emmanuel Carrère

Después de haber disfrutado como un cosaco con 'Limonov', y haber disfrutado con algún reparo de 'El adversario', he leído 'De vidas ajenas', otro libro de Carrère escrito con ese estilo semiperiodístico, seminovelesco que le caracteriza. Para que te hagas una idea, imagínate que en vez de ver un documental lo lees, y que ese documental está salpicado de digresiones del locutor o presentador. Más o menos ese podría ser el estilo del autor, que no hay que olvidar que también es guionista de cine y de documentales de éxito. A mi me gusta mucho.

Nos vamos para el libro, y empezamos en un hotel de Sri Lanka, con el autor y su pareja a punto de romper una relación cuando lo inesperado ocurre. El tsunami de navidad de 2004 les sorprende en un lugar resguardado, pero a su alrededor se desencadena la tragedia a una escala incomprensible. Hablar de cientos de miles de muertos esconde la realidad de cada pequeño caso, de cada pequeña historia, como un par que ellos viven muy de cerca. 

Pocos meses después, su cuñada fallece de cáncer, y el autor se lanza a explorar lo que rodea la muerte, que no es otra cosa que la vida de las personas que quedan atrás, los recuerdos que perduran y ese espacio vacío que deja quien estuvo y ya no está. 

El autor se adentra en la vida de quienes rodean a su cuñada, en cómo viven la enfermedad y la muerte, y construye un retablo de miradas que convergen en la persona que ya no está, y gracias a las cuales nos podemos hacer una perfecta idea de cómo y quién era.

Seguramente después de estos tres párrafos no te estarán entrando muchas ganas de leer el libro, y cometerías un error. Nunca he leído algo tan bueno sobre el dolor y la pérdida, emociones y sentimientos que a todos, en algún u otro momento nos han acompañado o nos acompañarán. 

Además de esto, y por si fuera poco, la prosa de Carrère es magnífica, y nos deja frases, párrafos y páginas de una belleza extraordinaria. 

Al final de aquella conversación, decidieron separarse y se echaron a llora. Estuvieron dos horas llorando abrazados, encima de la cama individual del cuartito de Cachan, y los dos comprendieron llorando que no existía aflicción de la que el otro no pudiera consolarle, que la única congoja inconsolable era precisamente la que se inflingían en aquel momento. Entonces dijeron que no, que no se separarían, que iban a vivir juntos que no se separarían nunca, y es exactamente lo que hicieron. 

Una noche ¿te acuerdas? fuimos los cuatro a Lyon, al teatro. Juliette y tú, Nathalie y yo. Nosotros llegamos antes, os esperamos en el foyer. Os vimos entrar en el vestíbulo, subisteis la escalinata, tú la llevabas en brazos. Ella te rodeaba el cuello con los brazos, sonreía y lo bonito era que no sólo tenía una expresión feliz, sino orgullosa, increíblemente orgullosa, y tú también lo estabas. Todo el mundo os miraba al apartarse para dejaros pasar. Era realmente el caballero que lleva en brazos a la princesa. 

Igual he escogido dos párrafos un poco sensibles, o igual yo estoy un poco sensible hoy, porque yo no diría que es un libro romántico, aunque sí es cierto que su parte central se articula alrededor de una historia de amor, una trágica y triste historia de amor. 

Voy a pegar aquí el principio de la contraportada, a ver si lo que mis pobres comentarios no han conseguido todavía lo consigue el propio autor, y lees el libro, que es lo que tienes que hacer. 

"Fui testigo de dos de los acontecimientos que más temo en la vida: la muerte de un hijo para sus padres y la muerte de una mujer joven para sus hijos y su marido. Alguien me dijo entonces: eres escritor, ¿por qué no escribes nuestra historia? Empecé, pues, a contar la amistad entre un hombre y una mujer, los dos supervivientes de un cáncer, los dos cojos y los dos jueces. En este libro se habla de la vida y la muerte, de la enfermedad, de la pobreza extrema, de la justicia y, sobre todo, del amor. Todo lo que se dice en él es cierto. De esta manera presentaba Carrère la edición francesa de este libro ver­daderamente extraordinario. De vidas ajenas recibió el Premio Globe y otros galardones, y la prensa cultural francesa lo eligió la mejor obra narrativa del año."

¿Recomendable?
Sin la menor duda. Es uno de los mejores libros que he leído este año.


PD: Es una verdadera vergüenza que no haya escrito una sola palabra de libros que me han enamorado en el último año y medio, como el mismo 'Limónov' de Carrère, 'En la orilla' de Chirbes o 'The martian' de Andy Weir (que pronto veremos en cine). No creo que vuelva al pasado y lo haga, pero tengo que comprometerme a que no vuelva a ocurrir.



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De vidas ajenas, Emmanuel Carrère. Anagrama. 260 pág. 8,90€


viernes, 11 de septiembre de 2015

Once de septiembre

Hoy mi madre cumple 75 años, y mi hija empieza con (casi) 12 el instituto. El ciclo de la vida en un solo día.

Estaba pensando en esa coincidencia en el avión, y he venido a imaginar las diferencias entre el mundo en el que mi hija está creciendo y el mundo en el que creció mi madre. Me he imaginado un pequeño pueblo de Jaén, Torreperogil, a nueve kilómetros de Úbeda, doce años después de terminar la guerra civil (mi madre nació en 1940). Un pueblo donde el alcalde, el cura y el cabo de la guardia civil eran la autoridad; cuando el nacional catolicismo la doctrina oficial del país; un país que se arrastraba por un callejón sin salida de la historia, apartado de las autopistas del progreso por la autarquía decretada por el generalísimo que, bajo palio, presidía las celebraciones religiosas, y por el resultado de la guerra mundial.

Pensaba en la infancia de una niña en 1951, cuando una moral represora y trasnochada no sólo impedía disfrutar de la vida sino que incluso convertía en pecado soñar con un cambio en el orden de las cosas, donde ese pecado se podía convertir en delito por una mala frase, por una contestación equivocada. Una niña jamás pudo prepararse para otra cosa que para ser 'mujer de su casa', dependiente permanentemente de su marido, y educada para cuidar a ancianos y a niños.

El salto a la infancia de mi hija, esos 63 años de diferencia, son el salto del siglo XIX al siglo XXI, los mismos guarismos pero en distinto orden. Mi hija ha nacido y está creciendo en Ibiza, la isla blanca. No voy a comparar, pero en el mundo de mi hija la moral es diferente; es la sociedad la que dicta las normas morales, y no un libro con más de dos mil años de historia. En el mundo de mi hija no todo el mundo tiene las mismas oportunidades, es absurdo negarlo, pero hay muchísimas más oportunidades para muchísimas más personas. En el mundo de mi hija se puede ser feliz sin avergonzarse por ello, en todos los sentidos, cada cual a su manera, con respeto y siendo respetado. Vivimos en un mundo multicolor, muy lejano del mundo triste y en sombra de la España de los 50.

Mi madre no pudo elegir nada o casi nada de su vida. La moral impuesta, la familia, la escasez de oportunidades y la represión de cualquier opción política hicieron ese trabajo. Mi hija lo va a poder elegir casi todo.

Es absurdo negar la transformación A MEJOR de la sociedad en la que vivimos, aunque algunos la nieguen. Nos queda muchísimo camino por recorrer, pero también hemos avanzado a buen ritmo. Estoy contento, orgulloso de este país, pero no sólo de este país. Mucho de todo esto no se hubiera conseguido sin la comprensión y el apoyo de otros países de nuestro entorno, antaño enemigos, y hoy al menos socios.

Me ha dado por pensar esto y algunas cosas más, y, sabes, he sufrido por mi madre, pero me he alegrado por mi hija.

Soy optimista, y esta reflexión tonta de avión refuerza mi optimismo.

Hoy es once de septiembre, y es un día muy señalado para dos de las personas que más quiero del mundo, y pensar en ellas me ha hecho feliz.



jueves, 3 de septiembre de 2015

Un día completo en el ayuntamiento de Ibiza

Como habréis visto, no suelo soltar muchas chapas por aquí sobre mi 'vida política'. Hay espacios para todo, y este es un espacio privado para cosas mías. Hoy sin embargo es un día un poco especial, porque creo que sin ser excepcional, ha sido el día más completo de todos los que llevo trabajando en el ayuntamiento. Hoy he tocado todos o casi todos los palos que toco, y estoy contento.

Mi día, más o menos, ha sido:

08:00 entro en el CETIS y me pongo a preparar reuniones de presupuestos
08:30 reunión con uno de los responsables de intervención para abrirme sesiones para acceder directamente a la aplicación de gestión de presupuestos y contabilidad
09:00 reunión con la responsable de la limpieza de los edificios municipales y con Estefanía, la concejala del área y de muchas otras, para repasar sus presupuestos.
10:00 reunión con Joan (teniente de alcalde y regidor de bienestar social) y con Gloria (regidora de comercio y turismo) para preparar sus presupuestos
11:00 atender a dos radios (onda cero y radio nacional) grabando cortes sobre la situación del emisario submarino de la EDAR de Ibiza
11:30 reunión con Agus (regidor de deportes) para preparar sus presupuestos y evaluar el desarrollo de un plan de eficiencia energética en sus áreas
12:00 reunión con la responsable de modernización y la empresa que nos suministra la plataforma de administración electrónica
13:00 tertulia política en Onda Cero radio. Una hora hablando del emisario, del puerto de ibiza, de las cifras del paro y de no sé cuántas cosas más. Me encantan las tertulias de radio.
14:00 Acompaño a Pep (regidor de patrimonio)  y a Montse (regidora de medio ambiente) en una visita a La Marina, a ver el estado de las calles, los comercios y los bares después de la tromba de agua que cayó anoche y esta mañana
14:30 Esperando para comer, tratamos un tema relacionado con uno de los patronatos del ayuntamiento. Un tema importante que espero que seamos capaces de resolver pronto.
15:00 como. Primeros bocados del día. Hoy no me había dado tiempo ni a tomar un café. No es coña. No pasa todos los días, pero tampoco es el primer día que pasa
XX:00 en algún momento de la mañana, que no recuerdo exactamente cuando, he encontrado el pequeño presupuesto que me hacía falta para desbloquear una actuación que probablemente no es la más importante del ayuntamiento, pero sí una de las que más ilusión me hace impulsar.
16:30 otra vez en el CETIS. Repaso de todos los documentos que tengo por firmar del día de hoy (más de 30)
17:30 trabajo sobre la aplicación de presupuestos, aprendiendo a manejarla y preparando asuntos de las reuniones de presupuestos de mañana
18:00 portal de transparencia del ayuntamiento. Ver en qué situación está (caso preparado) y comentar algunas cosas respecto al mismo a la responsable de modernización
19:00 a casa, donde estuve hasta las 20 aproximadamente hablando por teléfono con compañeros y compañeras del partido, de mi agrupación y de otras agrupaciones,  por distintos motivos relacionados con diversos actos que se producen en los próximos días, otras situaciones que se dan en el ayuntamiento etc.

A partir de las 20 ya no me dediqué a esto de la política de modo contínuo, aunque tanto a través de mensajes de teléfono como en otras conversaciones seguimos comentando varias cosas hasta que la última llamada que recibí fue pasadas las once de la noche de Rafa, el alcalde, al que sorprendentemente no había visto en todo el día para que le explicara un par de cosas sobre actos de los próximos días.

Aún después (debían ser más o menos las 23:30) Rafa me pidió por un mensaje electrónico un dato comparativo relacionado con la participación en tributos del estado, que por supuesto le pasé.

Como ves, el día además de cargado de cosas, ha sido completamente variado en cuanto al tipo de actividades: actividades de planificación, de coordinación interna, de impulso a otras regidurías, de comunicación, que es esencial para la acción política, de contacto con la ciudadanía y de rendición de cuentas, de aprendizaje interno, ...

Por la noche tuve la sensación de que era un día absolutamente completo. Y yo encantado.

Ahora ya es la mañana del día siguiente (3 de sepbre) y estoy acabando este post a punto de irme a comenzar otro día, que sobre el papel no es tan intenso en actividades como el de ayer, pero que... quién sabe.

Yo, sinceramente, estoy disfrutando esta experiencia, y de esta oportunidad muchísimo.

Ah, por cierto, la foto que he colgado arriba es mi 'foto oficial' del ayuntamiento. La foto es de un gran fotógrafo de Ibiza, al que admiro mucho (Germán G. Lama). La foto la verdad me gusta (por una vez en una foto en la que salgo)