viernes, 6 de enero de 2017

Mis libros favoritos de 2016

Ya estamos aquí.

Leo la entrada del año pasado y veo que casi podría repetir el principio. El brutal acceso a la información que tenemos hace que cambie nuestro comportamiento.  Antes no me acostaba sin leer al menos media hora. Hoy no me acuesto sin repasar tuiter. Esos ratos que la tecnología y la inmediatez nos roban los perdemos de tiempo de concentración en la lectura.

Además de esto, después de terminar un máster en junio prometí descansar al menos un semestre, y no lo he cumplido. Me matriculé de otro master y de alguna cosa más, así que tengo algún otro robatiempos.

En cualquier caso no puedo decir que haya leído poco, pero sí que no he leído lo suficiente. Caigo en la tentación de dedicarle mucho tiempo a literatura de evasión, de esa que se lee y se olvida sin más, que es más sencilla, menos exigente y, hay que reconocerlo, menos buena. Es verdad que gran parte de esa literatura no la leo, la oigo mientras corro en forma de audiolibros, pero no es menos cierto que podía elegir mejor los audiolibros. Así escuché grandes libros en el pasado (las biografías de  Steve Jobs -grandísimo libro-, la crónica de la creación de Amazon -otro buen libro-, la autobiografía de Clinton y otros) así que no hay excusa.

Para rematar la cosa, he dejado de publicar aquí los comentarios de los libros que voy leyendo. En cambio los escribo en facebook (cuando lo hago). Al menos me debería tomar la molestia de trasladarlos aquí, ¿no?

Bueno. Tras el autocompasivo comienzo, me lanzo a la lista de mis seis libros favoritos de este año. Como siempre no tienen porqué ser libros escritos o publicados este año, simplemente son libros que he leído el pasado 2016:


Voces de Chernobil, Svetlana Alexievich. Una espeluznante crónica periodística sobre la tragedia de Chernobil, la vida y la muerte de quienes la sufrieron y las consecuencias a corto, medio y largo plazo de la estupidez humana. En serio hay que estar muy entero para leerlo. Yo no podía leer más de uno o dos capítulos (que son muy breves) sin dejarlo un rato.

En mi blog






Una novela rusa, Emmanuel Carrère. El recorrido personal del autor por la historia de su familia, su lucha con sus fantasmas personales y la visión que nos ofrece de un país, Rusia, en transformación. La manera como el autor mezcla y entremezcla hilos argumentales diversos utilizando su propia vida como hilo conductor es magistral, vamos, a mi me encanta. Carrère se está convirtiendo sin duda en uno de mis escritores favoritos, no hay más que ver como año tras año sus libros aparecen en este mi pequeño cuaderno de recomendaciones literarias. Por cierto, no soy un especial aficionado a la literatura erótica, pero este libro tiene una subtrama de este tipo que se las trae.

Aquí encontrarás más info.



The man who loved only numbers. Paul Hoffman. Paul Erdös es el matemático más prolífico que ha habido. El arquetipo de sabio despistado, ajeno a todo salvo a su pasión desmedida por las matemáticas, por los números, por los descubrimientos, por los desafíos. Húngaro de nacimiento, desarrolló su carrera profesional por todo el mundo, viajando de casa de un colega a casa de otro colega, sin más que una maleta raída con un traje de recambio, el dinero justo para ir de un sitio a otro y compartiendo programas de investigación con tantos matemáticos que se llegó a definir el 'número de Erdös' como un índice asociado a cada matemático en función de su relación con él. Yo siento debilidad por las personas que tienen una pasión a la que someten todo en su vida, y si esa pasión es científica pues mucho más. Erdös era una persona claramente disfuncional, pero la luz de su producción científica sigue deslumbrando. Este libro fue un regalo que disfruté muuuucho.

Más info aquí

El libro de un hombre solo, Gao Xingjian. Un escritor y dramaturgo chino hace un repaso de su vida durante la Revolución Cultural China y a la vez nos cuenta su vida en el presente. Contada en segunda persona, esa forma verbal que hace que parezca que hay alguien mirando por encima del hombro del lector todo el rato, es un relato intimista y a la vez una crónica histórica de un periodo clave de la nación más poblada del mundo. No leo mucha literatura china, la verdad, pero lo poco que ha caído en mis manos me ha encantado. Tengo otros libros de este autor en la nevera.

Este libro también fue un regalo que me sorprendió y me encantó, aunque me costó leerlo por motivos... extradeportivos por cierto. Ah, el autor recibió el Nobel de literatura en el año 2000

Si quieres saber más...


El mapa y el territorio, Michel Houellebecq. Siempre me cuesta empezar los libros de Houellebecq, que es sin duda uno de mis autores vivos favoritos, porque en general son deprimentes, introspectivos, oscuros y desesperanzados. Siempre me cuesta empezar y luego no los puedo soltar. Me gusta decir que de Houellebecq me gusta cómo escribe más que lo que escribe, y me dan ganas de aprender francés sólo por leerlo en su idioma. En fin, un libro asombroso.

El personaje principal es capaz de reinventarse, recrearse en el tiempo;  ve cómo se aleja el amor sin intentar mantenerlo cerca, con el fatalismo del condenado a muerte; un artista multifacético que conquista el éxito de tantas maneras como crea y que le da la espalda cada vez que lo consigue. Un secundario de lujo: el propio escritor que se convierte en protagonista del modo más truculento posible. Una historia diferente, pero que a la vez es la misma historia de todas: la vida de una persona que a veces supera los obstáculos que encuentra y a veces fracasa ante ellos. Houellebecq conecta con algunos de nuestros fantasmas privados, al menos con alguno de los míos propios, y en toda su crudeza los expone y disecciona a través de sus personajes. Yo... no sé qué decir. Es un libro que a mi juicio hay que leer.

Algo más de info.

Ready player one. Ernest Cline.  Un divertimento para acabar. ¿Es este un gran libro? No ¿Es una novela excepcional? No ¿Es profundo y te hace reflexionar? No. ¿Qué es este libro? Un divertimento pensado, diseñado, teledirigido a tocarle la fibra a los frikis ochenteros, nostálgicos de los juegos de 8 bits; de las pelis como Juegos de guerra, Los caballeros de la mesa cuadrada o Star wars; de la música de New Order o  Billy Idol. Es decir, frikis como yo.
El protagonista tiene una doble vida: en el mundo real es un paria de la sociedad que malvive en una caravana en un suburbio dejado de la mano de dios; en el mundo virtual online es un jugador de élite que emprende, bajo el apropiado nick de 'Parzival', su particular búsqueda del santo grial. Devoré el libro sintiendo ese placer culpable de disfrutar de cada minuto sabiendo que lo que uno lee es... nada. Hay una peli en marcha (Spielberg compró los derechos) y yo (jejeje) la veré.

Más info por aquí. 


Tras compilar la lista dos o tres observaciones:

1) dos autores franceses en la lista. Ya he comentado en algún sitio que me encanta la literatura francesa. Sin embargo, en general, no me gusta por ejemplo el cine francés.

2) dos libros ambientados en Rusia, y no es la primera vez... De verdad, ¿será un mensaje?

3) No hay ensayo este año, señal de que no me he comido mucho la cabeza escogiendo lecturas.

Voy teniendo dos o tres favoritos claros...

Ah, por cierto, he hecho firme propósito de mejorar mi criterio de selección de libros este año 2017. No lo estoy empezando mal.

Uy, se me olvidaba... Decidí escuchar uno detrás de otro todos los libros de 'La cultura'.  Como ahora corro menos oigo menos, pero voy por el quinto. Es mi pequeño y personal homenaje a Iain M Banks, inmenso creador de mundos, que nos dejó demasiado pronto.

1 comentario :

sms dijo...

The man who loved only numbers, sin duda. Aunque sólo sea por la dedicatoria...

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